En una finca de Pacaya, Guatemala, fue encontrado en las últimas horas el cuerpo de Floridalma Roque, una ciudadana hondureña que despareció después de someterse a una cirugía estética.

El pasado 13 de junio de 2023 fue la última vez que se vio con vida a la catracha radicada en Estados Unidos, quien viajó al país centroamericano, donde tenía familia, para someterse al procedimiento.

Su hijo Jorge Roque denunció a través de medios locales el desaparecimiento de la señora de 59 años, a quien dejaron en la clínica del médico Kevin Malouf, pero nunca más volvió a salir.

¿Cómo encontraron el cuerpo de Floridalma Roque?

De acuerdo a La Hora GT, el cadáver de Floridalma fue encontrado gracias a que Malouf confesó a las autoridades dónde lo enterró.

El Ministerio Público (MP) llegó hasta el lugar, encontró sus restos y los trasladó al Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif) para su respectivo análisis.

Malouf y otras tres personas, quienes trabajaban en su clínica, están siendo procesados por la Ley de Guatemala, quienes determinarán si se le hará un juicio o no.

¿Quién era Floridalma Roque?

La hondureña tenía 59 años y era originaria del municipio de Florida, Copán, pero vivía en Nueva York, Estados Unidos, donde trabajaba como enfermera.

A través de noticieros Hoy Mismo de TSi, el pasado 6 de agosto de 2023, Jorge brindó declaraciones en exclusiva exigiendo a las autoridades que buscaran a su progenitora.

Por su parte, su otro hijo José López dijo a través de Diario La Prensa que le exige a las autoridades de Guatemala que se haga justicia en el caso que los mantuvo por más de un año en zozobra.

Ahora se espera que se hagan todas las investigaciones, se confirme con una prueba de ADN que es el cuerpo de Roque y se dicte una resolución en la muerte de la catracha.

¿Cómo murió Floridalma?

El pasado 2 de mayo, uno de los enfermeros detenidos por el caso reveló que Floridalma tenía elevados los niveles de azúcar, algo que le fue avisado a Malouf.

Sin embargo, él hizo caso omiso a la advertencia diciendo: "Hay que esperar, él solito va a bajar", por lo que no le se compró ni aplicó la insulina para bajar los niveles.

Ese mismo día aseguró que el médico fue quien desapareció el cuerpo de la hondureña, algo que "ya tenía planeado".

"Nos dijo que no le importaba lo que nosotros íbamos a decir o hacer porque de todos modos la decisión ya la tenía y que lo iba a hacer de manera conjunta con otras personas que no estaban presentes y que eran ajenas a nosotros", aseveró.