Su progenitor siempre tuvo en mente que, una vez graduado, Juan Orlando se convertiría en un hábil político, algo que su padre no pudo alcanzar, a pesar de que a "don Juan" se le reconocía como el 'cacique de Gracias'.

Juan Orlando creció en el seno de una familia de clase rural acomodada en la aldea Río Grande de Gracias Lempira.

Su padre era un ferviente seguidor del Partido Nacional de Honduras (PNH) y, su madre, Elvira Alvarado Castillo, una mujer modesta, ama de casa, dedicada a cuidado de sus cuatro hijos: Juan Orlando, Hilda, Juan Antonio y Aixa.

Don Juan llegó a procrear 17 hijos. Juan Orlando, es el tercero más joven de los hermanos, inició su educación primaria y secundaria en su ciudad natal.

No obstante, completó su bachillerato en el Liceo Militar del Norte y posteriormente se matriculó en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) para cursar la carrera de Derecho. Durante su tiempo en la universidad, fue elegido presidente de la Asociación de Estudiantes de Derecho, mostrando claros signos de un liderazgo innato.

En Gracias, Lempira, sigue manteniendo vivo el liderazgo y buena parte de la población no acepta sus vínculos en el narcotráfico.

Ambicioso

Son sus colaboradores cercanos los que lo describen como un hombre con metas y ambiciones políticas, aunque le resultó difícil ganarse un lugar entre las figuras prominentes del Partido Nacional. "Siempre buscaba lo que le convenía", comentaron varios de sus antiguos colaboradores a tunota.com.

Calculador, preparado, trabajador, hábil, valiente y frío, son algunas de las características con las que definen al expresidente Hernández.

"Un hombre que tenía claro sus objetivos, sabía hacia dónde iba", señalan, pero aclaran que no entienden cómo se involucró en el narcotráfico, ya que no comprenden cómo se establecieron sus vínculos en el crimen como señala la Fiscalía de Nueva York.

Su lema: "voy a hacer lo que tenga que hacer" encaja bien, pero, según dicen, cometió errores en su gestión tanto en el Congreso Nacional, como siendo presidente de Honduras, al "manipular la ley según sus propios intereses".

Según sus allegados, en múltiples ocasiones le aconsejaron que esperara antes de avanzar en la política, sugiriéndole que aún tenía toda una vida por delante. No obstante, él persistió en sus objetivos, eligiendo a sus amigos según las circunstancias.

¿En el narco?

En su ciudad natal, Gracias, Lempira, los habitantes sostienen que JOH no tiene vínculos con el narcotráfico y, por el contrario, fue implacable con los capos.

'Sigue siendo querido por todo lo que hizo por la gente', afirma Belinda, quien prefirió no dar su apellido por razones de seguridad.

Ella asegura que en Lempira todos saben que 'nunca estuvo involucrado en el narcotráfico y que las acusaciones en su contra son por otros intereses ajenos a lo que se le acusa'. Incluso llegan a afirmar que hasta los propios traficantes de drogas en la zona dicen que él nunca fue narcotraficante.

Pero, en la Corte del Distrito Sur de Nueva York, la historia es diferente. La Fiscalía sostiene que sus vínculos con el narcotráfico datan del año 2004 y lo consideran parte de un clan que exportó unas 500 toneladas de cocaína.

En la mira

Juan Orlando estaba en la mira desde 2016, cuando se reveló que Juan Antonio Hernández, su hermano, era persona de interés para Estados Unidos.

La sorpresiva captura de Juan Antonio 'Tony' Hernández en noviembre de 2018 en el aeropuerto de Miami y su condena en marzo de 2021 a cadena perpetua como narcotraficante a gran escala lo colocó en una posición incómoda.

Juan Orlando Hernández siempre argumentó que las acusaciones en su contra eran resultado de represalias por parte de narcotraficantes extraditados y otros que se entregaron, citando el temor a ser asesinados en Honduras por orden del expresidente.

Sobre JOH también recaen los testimonios de capos que afirman que durante varios años recibió sobornos para proteger criminales, financiar campañas políticas con dinero del narcotráfico y ser cómplice de la red de tráfico de cocaína de su hermano.

Sin embargo, las autoridades estadounidenses tuvieron en cuenta lo revelado durante el juicio de otro narcotraficante hondureño en Nueva York, Geovanny Fuentes. En el juicio, un testigo relató que escuchó a JOH jactarse de que iba a 'meter la droga a los gringos en sus propias narices' y que estos 'ni se darían cuenta'".

¿Dictador y corrupto?

En Honduras, muchos ven a JOH como el reflejo de un dictador que mantuvo un poder absoluto durante sus ocho años de gobierno (2014-2022) y quien dicen "controló todo".

Según versiones de sus allegados, los cálculos le fallaron y la idea de su captura y extradición era impensable para Hernández.

JOH se vio envuelto en crecientes acusaciones de corrupción durante su mandato como presidente del Congreso en el período 2010-2014.

Se le señaló que con el Fondo de Desarrollo Departamental, desvió indebidamente alrededor de $360 millones, que fueron utilizados para financiar campañas políticas y llenar las arcas del partido

Este fondo estaba bajo la administración de Hilda Hernández, la hermana de Juan Orlando, quien dirigía el Ministerio de Desarrollo Social e Inclusión de Honduras y quien falleció en un accidente aéreo en diciembre de 2017.

El juicio

El futuro de Juan Orlando Hernández esta actualmente ahora bajo la sombra de la justicia en Nueva York. A partir del 5 de febrero de 2024 iniciará el juicio y con él, una carrera legal en la que deberá desplegar todos sus recursos para demostrar su inocencia.

Enfrenta tres graves cargos en Nueva York: conspiración para importar cocaína a los Estados Unidos, con penas que van de 10 años a cadena perpetua.

Uso y portación de ametralladoras y dispositivos destructivos durante la conspiración para importar cocaína, con penas mínimas de 30 años hasta cadena perpetua.

Y por conspiración para usar y portar ametralladoras y dispositivos destructivos durante la conspiración de importación de cocaína, enfrentando una posible cadena perpetua.

La sentencia final será determinada por un juez de un tribunal federal, en este caso el juez Kevin Castel, considerando las Pautas de sentencia de los Estados Unidos y otros factores legales.

Ocupó en el año 2010, la presidencia del Congreso Nacional hasta 2013.

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