El portavoz del Ministerio Público (MP), Yuri Mora, informó que se está investigando la muerte de Erick Macías, uno de los implicados en el asesinato del hijo del expresidente Porfirio Lobo, y también la de Juana Orellana, acusada de violencia dómestica que fue hallada sin vida en un vehículo del Instituto Nacional Penitenciario (INP).

"Ya se han hecho varias diligencias por los fiscales de Santa Bárbara, donde se está recopilando la información para concluir el informe final de la muerte de esta persona", expresó Yuri Mora, Portavoz del MP.

Al mismo tiempo detalló que se indaga sobre la muerte de la hondureña, que permanecía recluida en el occidente del país y que fue encontrada muerta en un vehículo del INP.

"También se está investigando por la fiscalía de San Pedro Sula la muerte de una persona que murió al interior de un carro del Instituto Nacional Penitenciario INP", finalizó Mora.

Muerte de Erick Macías

La mañana de este jueves el comisionado presidente de la Comisión Interventora del INP, Ramiro Muñoz, afirmó que la muerte del privado de libertad Erick Macías fue un homicidio, no un suicidio.

De acuerdo a Muñoz, el reo habría sido asesinado por miembros de la pandilla MS-13 en la Cárcel 'El Pozo' en Ilama, Santa Bárbara, al occidente de Honduras.

Los vídeos serán puestos a la orden de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) y el Ministerio Público para que esta muerte sea investigada.

Muerte de Juana Orellana

Juana Orellana, una privada de libertad por violencia domestica, fue encontrada muerta dentro de un vehículo del Instituto Nacional Penitenciario, que fue hallado abandonado en medio de la carretera CA-11, en el municipio de San Juan de Opoa, en el departamento de Copán.

Orellana fue encontrada con signos de haber sido estrangulada y además con sus manos atadas hacia atrás con cinta adhesiva (masking tape).

Muerte de privados de libertad en 2024

En lo que va del año nueve personas privadas de libertad han perdido la vida en los centros penales del país, según Itsmania Platero, defensora de derechos humanos en Honduras.

"Es tan grave lo que está pasando en los centros penales, después que en este periodo son nueve los crímenes asociados a un ambiente de odio y atmósfera de complacencia de la población. Son crímenes de alto impacto", indicó Platero.

Al mismo tiempo, enfatizó que estás muertes no abonarán para que sea fructífera la extradición de Gilbert Reyes, acusado de asesinar a tres mujeres en Roatán.

"Hay una responsabilidad del Instituto Nacional Penitenciario en garantizar la seguridad de los privados de libertad porque está pendiente la extradición de Gilbert Reyes, asesino de tres mujeres en Roatán. Se acrecenta la distancia para que pueda haber justicia mientras sigan estos crímenes", puntualizó Platero.

El centro penitenciario debe garantizar que el privado de libertad debe estar encarcelado y no que debe pagar su pena con su vida, por lo que no hay justificación para que sigan esos crímenes bajo el poder del Estado, de acuerdo a la defensora de derechos humanos en Honduras.