La tragedia ocurrió en la colonia Japón en el municipio de Choloma, Cortés, en el norte del país. De acuerdo con la información que compartió Noticieros Hoy Mismo, de TSi, el niño regresaba a su casa con sus abuelos, quienes lo habían llevado a sobar porque le había "hecho mal de ojo".
Cuando iban de camino, su abuelo compró una bolsa de las frutas y le dio una al pequeño. Desafortunadamente, el niño se tragó la semilla del rambután y se asfixió.
En su desesperación por salvarle la vida, los abuelos del niño, cuya identidad no revelaron, lo llevaron a la Cruz Roja; sin embargo, ya no presentaba signos vitales.
Hasta el momento de la publicación de esta nota, la madre del menor no sabía de lo ocurrido porque estaba trabajando en la ciudad de San Pedro Sula, Cortés.
