Entre los principales hallazgos de la intervención figura que, en complicidad con custodios policiales y personal médico, miembros de estructuras criminales como la Mara Salvatrucha y la pandilla Barrio 18 consiguieron introducir de todo: armas, municiones, drogas, teléfonos celulares y dinero en efectivo.

Al menos así lo declaró el comandante de la Policía Militar, el coronel Fernando Muñoz: "Si la presidenta nos faculta, lo que haremos será a todos los empleados que se han prestado para ingresar objetos ilegales a las cárceles. Tenemos identificadas a enfermeras, policías y trabajadores sociales que han participado en ese tipo de cosas".

Muñoz está a cargo de la Operación Fe y Esperanza, bajo la cual la Policía Militar quedó facultada desde el lunes para intervenir las 21 cárceles del país. La misión priorizó 'La Tolva' (Morocelí, El Paraíso), 'El Pozo I' (Ilama, Santa Bárbara) y 'Siria' (San Ignacio, Francisco Morazán), todas categorizadas como cárceles de máxima seguridad.

De interés: Control de centros penales por la PMOP devela el 'poderío que tenía el crimen organizado', según expertos

Asimismo, se desplegaron elementos de la Policía Militar a las cárceles masculinas y femeninas localizadas en la aldea Támara, en Francisco Morazán: Centro Penitenciario Nacional y Penitenciaría Nacional Femenina de Adaptación Social (PNFAS).

En esta última cárcel se registró el pasado 20 de junio la muerte violenta de 46 mujeres privadas de libertad, a consecuencia de un ataque dirigido por la pandilla Barrio 18 a un módulo de la Mara Salvatrucha, según la Policía Nacional.

Dicha masacre, la primera de tal magnitud en una cárcel femenina hondureña, provocó la inmediata destitución del secretario de Seguridad, Ramón Sabillón, y la disolución de una Comisión Interventora al Insituto Nacional Penitenciario (INP).

Aunque le tocó retractarse de haber retirado a los militares de las cárceles en febrero de 2022, el pasado 21 de junio la presidenta Xiomara Castro le encomendó al Ejército, especialmente a la Policía Militar, la tarea de recuperar la gobernabilidad dentro de las cárceles.

Primer informe de resultados

Este viernes, tras cinco días de que inició la Operación Fe y Esperanza, la Policía Militar publicó su primer informe de resultados.

La intervención y las requisas, según la Policía Militar, dejó los siguientes decomisos: 95 armas de fuego, 42 chimbas (armas caseras), 241 cargadores de armas, 17,062 municiones, 13 granadas, 468 armas cortopunzantes, 5 plantas de marihuana, 3 libras de marihuana y 420 carrucos de marihuana.

Asimismo, 2,559 envoltorios de marihuana, 28 envoltorios de cocaína, 34 routers inalámbricos, 3 teléfonos satelitales, 258 teléfonos celulares, 24 radios de corto alcance, L 148,224 en efectivos, 2 placas balísticas y 7 placas caseras.

"La Policía Militar trabaja incansablemente para recuperar el control y la administración de los centros penales. Juntos garantizaremos la seguridad y el orden en Honduras", expresaron este viernes mediante comunicado las Fuerzas Armadas.

A pesar del reclamo de la comunidad internacional, el control sobre las cárceles ejercido por las fuerzas de seguridad militarizadas tendrá vigencia durante un año, según ordenó la presidenta Castro.

LEA: ¿Túneles en Támara y Siria? Julissa Villanueva denuncia hasta cementerios clandestinos