Cuando el 11 de marzo de 2020 las autoridades hondureñas confirmaron el primer caso de covid-19, las reacciones no se hicieron esperar.

Alarma, temor y duda. Dos años después, aunque la pandemia no ha terminado, son muchos los hondureños que han comprendido las enseñanzas que este acontecimiento ha dejado.

La pandemia del nuevo coronavirus, enfermedad que se originó en Wuhan, China, a finales de 2019 y que en cuestión de meses se propagó hacia todo el mundo, desnudó y golpeó específicamente dos aspectos de por sí vulnerables: el sistema sanitario y el sector de la micro, pequeña y mediana empresa (mipyme).

"Considero que se cometió el error de no proteger suficientemente a la mipyme. Si me pongo a ver en retrospectiva, creo que hicimos muy poco por ella”, acepta, en conversación con tunota, el presidente de la Cámara de Comercio e Industria de Cortés (CCIC), Eduardo Facussé.

Según datos de ese ente, entre el 20 y el 30 por ciento de estas empresas cerraron. Otros informes, como los del Foro Social de la Deuda Externa y Desarrollo de Honduras (Fosdeh), apuntan que fue el 40 por ciento. El cierre de muchas empresas de ese sector, que en muchos casos son el sustento de la familia hondureña, provocó una oleada de desempleo y consecuente pobreza.

De acuerdo con el Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (IIES-UNAH), la tasa de pobreza pasó del 59.3 al 70 por ciento. "A la mipyme la pandemia le entró como un choque violento, no se vieron alivios fiscales, solo se pospusieron las obligaciones. Ello repercutió fuertemente en las familias", agrega Facussé.

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Formalizar a la Mipyme

Por otro lado, su homólogo en la Cámara de Comercio e Industria de Tegucigalpa (CCIT), Daniel Fortín, subraya a tunota que "aunque se ha comenzado a trabajar con niveles similares a los prepandemia, el flujo de operaciones de las mipymes se ha recuperado de forma lenta".

Enfatiza que es necesaria una "formalización del sector", mientras que Facussé añade que ello representa "un gran reto".

"Se necesita creatividad. Ahora, que la visión está enfocada en lo pospandemia, se requieren instrumentos más sencillos de formalización. Muchas empresas del sector mipyme no cumplen con ciertos requisitos y, por ello, hemos abogado por una legislación enfocada a los monotributos pero, desafortunadamente, no se ha logrado", ejemplifica.

Salud, mucho que hacer

Previo a la pandemia, Honduras fue catalogado como uno de los países menos preparados para enfrentar el embate de la pandemia del covid-19. "Solo teníamos 35 unidades de cuidados intensivos y una gran preocupación frente a un inminente colapso hospitalario", recuerda, por su parte, el médico y ahora diputado del Partido Salvador Honduras (PSH), Carlos Umaña, en entrevista con tunota.

Aunque hasta el viernes 11 de marzo -dos años de pandemia cumplidos- el país registró 10,812 muertos y cerca de 415,000 casos, y la pandemia está lejos de terminar, Umaña asegura que algunas cosas se hicieron bien.

"En medio de tanta corrupción y desorganización, hubo otras voces que se levantaron, no solo la mía. Creo que tuvimos la oportunidad de orientar a la población a través de los medios de comunicación y, en cierta medida, considero que se nos hizo caso”, expresa.

A pesar de ello, Umaña vio morir a muchos colegas e, incluso, temió por su vida. "Fallecieron en condiciones cuya protección era muy baja; otros se contaminaron por la irresponsabilidad de muchas personas. Ahora, como ciudadano y en nombre del Estado, pido perdón a estas personas que ofrendaron su vida en medio de lanegligencia e irresponsabilidad".

A posteriori

Roberto Cosenza, exviceministro de Salud, será recordado por el papel que desempeñó durante la pandemia.

A pesar de la altamente cuestionada gestión de la Secretaría de Salud, siempre dio la cara. "Tenía que enfrentar una situación. Yo soy médico y me formé para salvar vidas. Creo que porque nunca tuve miedo a lo desconocido, siempre intenté transmitirlo".

"El panorama era trágico. Nuestro sistema sanitario ha sido debilitado. Afortunadamente la medicina preventiva y la vacunación nos han venido a ayudar. Al inicio había mucha más incertidumbre que ahora, era más complicado trabajar", comenta a tunota.

Según el Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI), en Honduras se han aplicado más de 10.5 millones de dosis anticovid desde febrero de 2020. De ellas, más de cinco millones corresponden a primera dosis y arriba de cuatro a la segunda. Además, poco más de un millón son dosis de refuerzo.

Sin embargo, dice que la pandemia no debe ser vista solo como una desgracia, sino como una lección. "Se necesita ver más allá, hacia la hipotética aparición de nuevas enfermedades y de nuevas pandemias o epidemias".

Apunta que el sistema sanitario, a pesar de las estrategias que se desarrollaron, no quedó fortalecido. "Las nuevas autoridades deberán trabajar en estrategias a largo plazo de mitigación frente a otras enfermedades", expone.

También, de momento, se necesitarán recuperar los servicios de salud. "Lo sé, la pandemia hizo que mucha energía se enfocara hacia el covid-19, pero es atinado restaurar el resto de servicios", recomienda.

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