Un presunto asaltante de buses murió la noche de este jueves en el Hospital Escuela, luego de resultar herido de bala durante un intento de asalto a una unidad de transporte tipo 'rapidito' en Tegucigalpa.
Según la información preliminar, tres sujetos abordaron un autobús a la altura del bulevar Comunidad Económica Europea y durante el trayecto comenzaron a despojar de sus pertenencias a los pasajeros.
El asalto se extendió hasta la zona de Altos de Toncontín, donde uno de los usuarios, cansado de los abusos, sacó un arma de fuego y disparó contra los delincuentes.
En el intercambio, uno de los presuntos asaltantes resultó gravemente herido, mientras que los otros dos lograron huir del lugar.
El herido fue identificado como Jorge Luis Trapp Kirington, de origen misquito, quien intentó escapar corriendo hacia una zona de vegetación alta, pero fue localizado posteriormente por la Policía Nacional.
El sospechoso fue trasladado en una ambulancia de la Cruz Roja Hondureña al Hospital Escuela, donde ingresó con al menos dos impactos de bala. Sin embargo, debido a la gravedad de las heridas, los médicos confirmaron su fallecimiento poco después de su ingreso.
De acuerdo con reportes policiales, Trapp Kirington ya había estado privado de libertad y había recuperado su libertad el pasado 7 de junio de 2025. Las autoridades continúan buscando a los otros dos individuos que participaron en el asalto.
Inseguridad en el transporte
Este hecho vuelve a poner en evidencia la grave situación de inseguridad que se vive en el transporte urbano e interurbano de Tegucigalpa.
Usuarios denuncian que los asaltos son cada vez más frecuentes, especialmente en rutas que atraviesan zonas como el bulevar Comunidad Económica Europea, el anillo periférico, Comayagüela y sectores del suroeste de la capital hondureña.
Muchos pasajeros aseguran que los delincuentes actúan en grupos, suben armados y recorren varias paradas asaltando de forma sistemática, ante la ausencia de presencia policial constante. Conductores también afirman ser víctimas de amenazas, extorsiones y robos.
Las autoridades han anunciado operativos en distintas rutas, pero usuarios señalan que estos no son permanentes. El temor ha llevado incluso a que algunos pasajeros opten por no denunciar por miedo a represalias.
El caso ocurrido en Altos de Toncontín refleja el nivel de desesperación de los ciudadanos ante la delincuencia en el transporte público, donde, por momentos, los propios usuarios se ven obligados a enfrentar situaciones de alto riesgo para proteger su vida y sus pertenencias.
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