
"Una gran oportunidad que tenemos son los proyectos ambientales, porque lamentablemente compartimos los mismos retos de cambio climático, de sequías, inundaciones. Tenemos que trabajar en ese tema como región", dijo Sánchez.
Señaló que los problemas ambientales no tienen fronteras y citó como ejemplo el Corredor Seco, un área que abarca zonas desde Guatemala a Costa Rica y donde el cambio climático agravó en los últimos años las sequías, afectando la producción de granos básicos, de la que viven millones de pobladores.
El BCIE, con sede en Tegucigalpa, apoyará proyectos de manejo responsable del agua, de los residuos sólidos y de reducción de emisiones de carbono, así como también para el desarrollo de engerías limpias, apuntó Sánchez.
Centroamérica golpeada
Centroamérica también es golpeada cada año por huracanes o fuertes lluvias e inundaciones que arrasan con grandes extensiones de cultivos, lo cual, según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), tiene un impacto en el desplazamiento humano.
Decenas de miles de centroamericanos, sobre todo guatemaltecos, hondureños y salvadoreños, emigran cada año hacia Estados Unidos en busca de trabajo.
"Es generando empleo y oportunidades que la gente se va a quedar en Centroamérica. Entonces tenemos que trabajar para promover más emprendimientos, para apoyar más a las microempresas para que éstas a su vez generen empleos", afirmó.
La presidenta del BCIE Gisela Sánchez es una ingeniera industrial con maestría en Administración de Negocios, de 49 años, es la primera mujer que asume el cargo en los 63 años que tiene la institución.
Reemplazó al hondureño Dante Mossi desde diciembre pasado para los los próximos cinco años.
LEA: Parálisis legislativa detiene más de $700 millones de financiamiento del BCIE
