Las intervenciones se realizaron en horas tempranas en las cárceles de máxima seguridad conocidas como "El Pozo I", en Ilama, Santa Bárbara (occidente), y "Siria", en El Porvenir, Francisco Morazán; a unos 116 kilómetros de Tegucigalpa, la capital.
Los agentes de la Policía Militar sacaron a los privados de libertad de sus respectivos módulos y los colocaron uno a uno en fila, en una imagen que se ha vuelto recurrente en los centros penitenciarios de Honduras.
En la inspección, los agentes penitenciarios han encontrado droga, presuntamente marihuana, municiones sin percutir, armas de fuego y cortopunzantes, así como teléfonos celulares.
Este es el tercer día de operaciones, luego que se inspeccionaran las cárceles de "La Tolva" en Morocelí, El Paraíso (oriente), y Támara, a unos 32 kilómetros de Tegucigalpa.
Intervención en cárceles de Honduras
Las autoridades hondureñas incautaron un arsenal de fusiles, pistolas y granadas en las operaciones desplegadas durante los últimos tres días en los módulos de las cárceles habitadas por la pandilla Barrio 18 y la Mara Salvatrucha (MS-13).
Solo en el Centro Penitenciario de Támara se decomisaron cuatro fusiles AR-15, una subametralladora Uzi, 38 pistolas 9 milímetros y 14 de otros calibres, con cargadores y 4,000 proyectiles; cuatro granadas de fragmentación y dos de humo, así como más de 60 armas blancas.
En Támara también se decomisaron aparatos de transmisión, incluyendo teléfonos móviles, consolas de videojuegos, 556 televisores plasmas y 320 equipos de sonido, drogas y dinero en efectivo.
Tragedia en Támara
Las operaciones empezaron el lunes por órdenes de la presidenta Xiomara Castro, después de que la semana pasada en la cárcel de mujeres, ubicada en esa misma zona de Támara, reclusas del Barrio 18 salieron de su módulo e irrumpieron en el que estaban las rivales de la MS-13.
Las atacaron a tiros y prendieron fuego al centro; el saldo fue de 46 fallecidas.
Castro ordenó que la PMOP tome el control de los 21 centros penales del país a partir del 1 de julio próximo, pero las operaciones se adelantaron por sorpresa el lunes y continuarán por tiempo indefinido.
Al iniciar el despliegue, el comandante de la PMOP, coronel Fernando Muñoz, denunció que las armas fueron ingresadas a las prisiones por los pandilleros "pagando sobornos a los custodios".
Las cárceles de Honduras son consideradas por las autoridades como "academias del crimen", donde en los últimos 20 años se registraron más de 1,000 muertos, según el Comisionado Nacional de Derechos Humanos (Conadeh).
La peor tragedia se registró en Comayagua, centro del país, donde en un incendio perecieron 362 personas en 2012.
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