Ante los recientes eventos internacionales derivados de las políticas migratorias del gobierno de Donald Trump, el economista y político hondureño, Nelson Ávila, subrayó la importancia de que la diplomacia prevalezca sobre la confrontación en la resolución de los conflictos migratorios.
Ávila, en entrevista para el noticiero TN5 Matutino, destacó que es fundamental que los países, aunque ejerzan su derecho a establecer sus propias estrategias migratorias, lo hagan siempre bajo el respeto a los derechos humanos, como lo establece la normativa internacional.
Ávila comentó que, aunque es importante que cada país defina sus políticas migratorias, estas deben ser siempre compatibles con los derechos humanos, que están protegidos por organismos como las Naciones Unidas.
Además, hizo hincapié en que América Latina debería adoptar una postura unificada frente a las deportaciones masivas impulsadas por Trump. Los gobiernos deberían contemplar un programa de regularización para los indocumentados que no han cometido delitos, según el economista.

Diplomacia y respeto por los derechos humanos: la clave según Nelson Ávila
El economista hondureño opinó que, si bien los países tienen el derecho de regular la migración, las políticas deben estar enmarcadas en un respeto irrestricto a los derechos humanos, tal como lo estipulan las Naciones Unidas.
"La diplomacia debe prevalecer sobre cualquier estrategia de confrontación o guerra", afirmó Ávila. Señaló que es esencial que las naciones busquen acuerdos racionales y bien estructurados que permitan una recepción organizada de los deportados, particularmente aquellos que han cometido delitos.
Ávila propuso que, en lugar de involucrarse en temas de sanciones económicas, como la imposición de aranceles, los países de América Latina podrían plantear un programa de regularización de los indocumentados que no han incurrido en conductas delictivas.
Aseguró que este tipo de iniciativas podrían representar un cambio de enfoque, más humano y justo, que contribuya al bienestar de la región sin generar conflictos adicionales.
El modelo de emprendedurismo para combatir la migración desde Honduras
Uno de los aspectos más innovadores de la propuesta de Ávila fue la creación de un “Banco del Emprendedurismo” en Honduras, financiado equitativamente entre Estados Unidos y el país centroamericano.
Según Ávila, este modelo podría generar entre 500,000 y 1,000,000 de puestos de trabajo en el país, basados en proyectos de emprendedurismo.
Esto no solo ayudaría a reducir la migración, sino que también fortalecería la economía local, brindando alternativas a quienes optan por emigrar debido a la falta de oportunidades.
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La situación de Honduras y el papel de la diplomacia latinoamericana
El economista hondureño también destacó que, frente a los recientes desafíos en la región, es esencial que los países latinoamericanos se unan y establezcan una postura conjunta que favorezca a todos, sin caer en divisiones que beneficien a intereses particulares.
Ávila resaltó que América Latina está actualmente dividida en dos visiones que dificultan una respuesta regional eficaz frente a los problemas migratorios.
Por otro lado, mencionó el rol crucial que Honduras podría jugar en la geopolítica internacional, considerando el creciente interés de actores globales como China, Rusia y Estados Unidos en la región.
Ávila advirtió que, aunque en algunos casos puede haber confrontaciones geopolíticas, es fundamental que Centroamérica no se convierta en un escenario de tensiones ideológicas, sino en un espacio donde se fomenten acuerdos de cooperación que beneficien a las naciones latinoamericanas.
Colombia y su postura frente a las deportaciones de Trump
Recientemente, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, dejó claro que no permitirá la entrada de aviones con ciudadanos deportados por Estados Unidos si estos no reciben un trato digno.
En un mensaje en su cuenta de X, Petro expresó su rechazo a la manera en que Estados Unidos estaba tratando a los migrantes colombianos, afirmando que no aceptaría aviones de deportados sin un protocolo de trato adecuado.
“Desautorizo la entrada de aviones militares estadounidenses con migrantes colombianos”, sentenció Petro.
También solicitó a la presidenta de Honduras, Xiomara Castro, que convoque una reunión extraordinaria de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) para abordar de manera conjunta las políticas migratorias de Estados Unidos, que afectan a los países latinoamericanos.
El retroceso de Colombia y la postura de Estados Unidos
En respuesta a la presión de Trump, la Casa Blanca informó que Colombia cedió ante las demandas de Estados Unidos y aceptó la repatriación de sus ciudadanos deportados, incluso en vuelos militares de Estados Unidos.
La administración estadounidense suspendió las sanciones y aranceles que había previsto imponer, tras llegar a un acuerdo con el gobierno colombiano.
Según el comunicado oficial, Colombia aceptará “sin restricciones” a los deportados provenientes de Estados Unidos, lo que subraya la influencia de Estados Unidos en la región.
