El legado astronómico de los mayas abre una nueva ruta científica en Honduras. Investigadores recurren a drones, tecnología láser y modelos tridimensionales para estudiar los conocimientos ancestrales sobre el cielo.
Siglos atrás, los mayas observaron el Sol, siguieron los movimientos de Venus y desarrollaron conocimientos astronómicos que incorporaron a su cultura.
Hoy, la ciencia moderna ofrece nuevas herramientas para investigar aquella relación entre los astros, las construcciones antiguas y el paisaje.
La Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) impulsa investigaciones que conectan la arqueología, la astronomía y la tecnología para comprender ese patrimonio.
Y la apuesta tiene una dimensión internacional: Honduras busca convertirse en un referente de la astronomía cultural, una disciplina que estudia cómo las sociedades interpretan el universo.
De interés: Tzikín: el banquete hondureño de los maya chortí para los difuntos
Drones y tecnología para investigar el legado astronómico maya
Los investigadores cuentan ahora con herramientas que permiten examinar sitios arqueológicos desde perspectivas difíciles de alcanzar mediante los métodos tradicionales.
Los drones capturan imágenes aéreas, mientras la fotogrametría permite convertir fotografías en modelos digitales de terrenos y estructuras.
Además, los sistemas de información geográfica ayudan a estudiar la ubicación de antiguas construcciones y sus relaciones con el entorno.
Los modelos tridimensionales ofrecen otra ventaja: permiten examinar características arquitectónicas y analizar posibles orientaciones astronómicas.
Durante el Primer Encuentro Nacional de Astronomía Cultural, especialistas de diferentes disciplinas destacaron la utilidad de estas tecnologías.
Los investigadores explicaron que estas herramientas facilitan el estudio de estructuras arqueológicas, paisajes culturales y posibles vínculos con fenómenos celestes.
Sin embargo, la tecnología representa una parte del trabajo, los científicos también necesitan evidencias arqueológicas, históricas y culturales para interpretar sus resultados.

La tecnología láser abre otra ventana hacia el pasado
La Facultad de Ciencias Espaciales también incorpora tecnología LiDAR en sus líneas de investigación.
Este sistema utiliza pulsos láser para medir distancias y generar representaciones tridimensionales de gran precisión.
Su aplicación en arqueología permite identificar características del terreno y estructuras que la vegetación dificulta observar directamente.
En mayo de 2026, la UNAH destacó esta tecnología entre los avances de su Facultad de Ciencias Espaciales.
El decano Javier Mejuto explicó entonces que la facultad desarrolla más de 40 investigaciones en diferentes campos científicos.
Entre sus líneas de trabajo figuran proyectos relacionados con drones, arqueología, patrimonio cultural y tecnologías espaciales.
Estas capacidades amplían las posibilidades de estudiar los vestigios de las civilizaciones antiguas sin depender exclusivamente de las excavaciones.
El Sol y Venus en los conocimientos de los antiguos mayas
El legado astronómico maya también ocupa un lugar en las investigaciones científicas que la UNAH desarrolla desde hace varios años.
Un estudio del investigador Eduardo Enrique Rodas Quito, publicado en la revista Ciencias Espaciales, examinó metodologías para investigar la astronomía de la cultura maya.
El trabajo identificó al Sol y Venus entre los cuerpos celestes de mayor interés para esta civilización.
Los conocimientos astronómicos mayas formaron parte de sus calendarios, expresiones culturales y formas de interpretar el paso del tiempo.
Por eso, los especialistas no limitan sus investigaciones a observar construcciones antiguas.
También estudian las tradiciones, los símbolos, las evidencias materiales y las relaciones entre las comunidades y el firmamento.
Esta combinación de disciplinas permite formular nuevas preguntas sobre los conocimientos que desarrollaron las sociedades mesoamericanas.

Copán conecta la historia maya con la investigación internacional
Copán Ruinas ocupa un lugar importante en la proyección internacional de la astronomía cultural hondureña.
En octubre de 2025, el sitio arqueológico de Las Sepulturas recibió actividades académicas que reunieron a especialistas de diferentes países.
Investigadores y estudiantes de Canadá, Estados Unidos, México, Guatemala, Honduras, Colombia, Perú, Chile, Argentina y Brasil participaron en el encuentro.
La actividad permitió intercambiar conocimientos sobre astronomía, arqueología, patrimonio y las relaciones culturales entre los pueblos antiguos y el cielo.
Además, fortaleció los vínculos entre investigadores interesados en estudiar las tradiciones astronómicas de América.
Para Honduras, Copán representa una oportunidad de conectar su patrimonio arqueológico con nuevas investigaciones y proyectos académicos.
Honduras apuesta por una carrera pionera en astronomía cultural
La UNAH también busca formar a los profesionales que investigarán el legado astronómico de las civilizaciones antiguas.
En 2026, la Facultad de Ciencias Espaciales incorporó la Licenciatura en Astronomía Cultural a su oferta académica.
La universidad presenta este programa como la primera carrera completa de licenciatura de su tipo en el mundo.
Su plan de estudios combina astronomía, arqueología, patrimonio cultural, tecnologías geoespaciales y teledetección.
La formación dura cinco años y prepara a los estudiantes para investigar conocimientos astronómicos, tradiciones orales y sitios arqueológicos.
Asimismo, los futuros profesionales podrán desarrollar proyectos de conservación patrimonial, educación científica y divulgación cultural.
La coordinadora Cristina Argueta habló de la importancia de proteger la riqueza cultural material e inmaterial que posee Honduras.
La carrera también abre posibilidades de colaboración con museos, observatorios, centros culturales e instituciones científicas.

El turismo de las estrellas
La astronomía cultural también plantea oportunidades para desarrollar nuevas experiencias educativas y turísticas.
Una de ellas es el astroturismo, una actividad que combina la observación del cielo con el conocimiento científico y cultural.
Honduras podría aprovechar esta modalidad para vincular sus sitios patrimoniales con experiencias de divulgación astronómica.
Los proyectos también podrían contribuir a valorar las tradiciones de los pueblos originarios y promover la conservación del patrimonio.
Sin embargo, el desarrollo de estas iniciativas exige investigación, planificación y protección de los recursos culturales.
La universidad identifica estas posibilidades como parte de una estrategia más amplia para fortalecer la ciencia y la identidad nacional.
Esta vez llevan drones, tecnología y nuevas preguntas, donde el cielo sigue siendo el mismo; lo que cambia es la manera de investigar su historia.
Lea también: ¿De dónde vino el primer rey de Copán? La ciencia sigue sus huellas
