El foro Frente a Frente de este lunes 14 de septiembre de 2026 analizó la profunda crisis hídrica que atraviesa Honduras.
Ante la consumación de una temporada de lluvias que ha registrado un 30% menos de precipitaciones en el territorio nacional y un déficit superior al 42% en la capital, la mesa de debate abordó las causas meteorológicas de la sequía, el dramático encogimiento de los embalses capitalinos, el impacto en la salud y la agricultura, y la urgencia de construir verdaderas políticas de Estado que trasciendan los periodos de gobierno.
El programa contó con la participación de la doctora Tania Peña, docente de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) y coordinadora de la Maestría en Recursos Hídricos; la ingeniera Dara Colindres, subgerente de Agua Potable de la Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS); Óscar Mencía, director nacional de Preparación y Respuesta de la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco); Víctor Ortega, especialista del Servicio Nacional de Meteorología (Cenaos/Copeco); y, vía digital desde San Pedro Sula, el especialista agroindustrial Rubén Darío Sorto.

El diagnóstico climático y el Fenómeno del Niño
El especialista de Cenaos, Víctor Ortega, detalló que el Fenómeno del Niño es un evento acoplado entre el océano y la atmósfera, donde el calentamiento inusual del Pacífico Ecuatorial acelera los vientos del este sobre el mar Caribe.
Esta aceleración genera un "chorro de bajo nivel" que funciona como una pared e impide el ingreso de la humedad proveniente del océano Pacífico, la cual es la principal fuente de lluvia para la franja centro-sur centroamericana.
En el caso específico del Distrito Central, el registro acumulado de lluvia al mes de septiembre refleja apenas 328.5 milímetros frente a un promedio histórico normal de 574.4 milímetros, lo que representa un déficit del 42.8%.
Ortega comparó la actual coyuntura con la peor sequía registrada en la historia reciente del país, ocurrida en el año 2015, señalando que en varios sectores del sur se acumularon hasta 70 días continuos sin recibir una sola gota de agua.
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"El Fenómeno del Niño es un fenómeno acoplado ( ... ) lo que hace es acelerar el viento del este, potenciar un chorro de bajo nivel que bloquea ese ingreso del Pacífico".
Además, cuestionó la efectividad de algunos sistemas para producir lluvias de forma artificial, los cuales se están considerando por algunos funcionarios.
"Lo que funciona con el yoduro de plata es como si usted tiene un trapo húmedo y lo exprime más; pero si no hay agua, de nada sirve, es un gasto innecesario", explicó.
Racionamientos cada doce días
Desde la perspectiva operativa del municipio, la ingeniera Dara Colindres, subgerente de UMAPS, justificó las difíciles decisiones tomadas por el equipo técnico municipal para gestionar el abastecimiento de agua en la capital.
Colindres confirmó que, tras evaluar el vertiginoso descenso en los niveles de almacenamiento de las represas y constatar la falta de lluvias significativas, la distribución de agua potable en Tegucigalpa se espaciará a un ciclo de cada 12 días (es decir, la población recibirá servicio apenas dos veces al mes).
Colindres enfatizó que esta medida de racionamiento severo busca proteger el volumen mínimo operativo de las represas para evitar un colapso absoluto en el verano de 2027.
Según las proyecciones de UMAPS, aun en un escenario de recuperación ideal con las lluvias de finales de septiembre y octubre, la represa La Concepción solo lograría alcanzar un 50% de su capacidad total, mientras que Los Laureles llegaría a un 70%.
Proyecciones satelitales
Rubén Darío Sorto aportó una contundente prueba documental mediante el seguimiento con imágenes satelitales del deterioro físico en los principales embalses de la capital.
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Sorto reveló que la represa La Concepción, que aporta el 65% del agua potable de Tegucigalpa, sufrió una drástica reducción en su espejo de agua, pasando de 170 hectáreas en diciembre de 2020 a tan solo 57 hectáreas en agosto de 2026.
De igual manera, el espejo de agua de Los Laureles se redujo a la mitad, cayendo de 40 hectáreas a 20 hectáreas en el mismo periodo.
Sorto criticó con dureza la inercia gubernamental de los últimos 35 años, recordando que La Concepción fue el último proyecto de abastecimiento construido en 1990 para una ciudad que entonces contaba con 600,000 habitantes, mientras que hoy la población supera los 2 millones de personas.
Un llamado urgente a la continuidad de las políticas de Estado
El foro concluyó con una reflexión sobre la trágica costumbre del país de reaccionar de manera coyuntural ante cada verano o fenómeno climático para luego abandonar las iniciativas cuando regresan las lluvias.
Los invitados coincidieron en que Honduras debe dar un giro categórico hacia la gestión integral del agua.
Esto exige la construcción planificada de represas de uso múltiple, la reforestación intensiva de las cuencas hidrográficas en las zonas de recarga, el fortalecimiento de la educación ambiental en las escuelas, la regulación estricta de la extracción de aguas subterráneas y la aprobación de presupuestos multianuales blindados contra los vaivenes de la política partidaria.
