Entre lágrimas y muestras de pesar, familiares y amigos dieron este domingo el último adiós al hondureño Juan Ramón Matta Ballesteros, cuyos restos fueron sepultados en el cementerio Jardines de Paz Suyapa, en Tegucigalpa.

El cuerpo del reconocido, y polémico, hondureño fue trasladado desde Estados Unidos, donde falleció el pasado 30 de octubre a los 80 años, tras permanecer 37 años preso por delitos relacionados con el narcotráfico.

En Tegucigalpa velan restos de Ramón Matta

Este domingo a la 1:00 de la tarde, se celebró una misa de cuerpo presente en la Basílica Menor Nuestra Señora de Suyapa, en la que familiares, amigos y simpatizantes cumplieron su último deseo: descansar en su tierra natal.

Los restos de Matta llegaron al país el viernes 7 de noviembre, al aeropuerto internacional de Palmerola, en Comayagua, desde donde fueron trasladados a la funeraria La Auxiliadora, localizada en el bulevar Suyapa de la capital, para ser velados en una ceremonia privada junto a sus seres queridos.

El escape de Ramón Matta en Bogotá: pasó diez puertas y diecisiete guardias

Juan Ramón Matta Ballesteros fue considerado uno de los primeros capos centroamericanos en el auge del narcotráfico durante la década de los 80. Entre los episodios más recordados de su vida figura su fuga de la cárcel Modelo de Bogotá, Colombia, catalogada como una de las más espectaculares de la época.

Después de casi cuatro décadas en prisión, su regreso a Honduras se dio en circunstancias muy distintas a las que su familia hubiera deseado.