La Secretaría de Salud (Sesal) aclaró la situación de los equipos médicos, cajas térmicas utilizadas para transportar vacunas contra el COVID-19 y un remanente de diluyente vencido que permanecen en una bodega institucional en el sector de El Lolo, en Comayagüela.
La institución sostuvo que los bienes observados corresponden a artículos que deben cumplir procesos administrativos antes de determinar su baja y disposición final.
"Los materiales observados corresponden a bienes identificados para descarte y no están destinados a la utilización en pacientes ni forman parte de los insumos disponibles para los establecimientos de salud", señaló Salud en una nota aclaratoria.
¿Por qué permanecen en la bodega?
De acuerdo con la Secretaría, el espacio funciona temporalmente para resguardar bienes que cumplieron su vida útil, presentan desperfectos, deterioro o ya no son aptos para su utilización.
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La institución explicó que, al tratarse de bienes públicos adquiridos con recursos del Estado o recibidos mediante donaciones, su retiro, destrucción o disposición final debe cumplir procedimientos administrativos, legales y de control.

Por ello, Salud enfatizó que la permanencia temporal de estos bienes "no significa que se encuentren disponibles para su uso en los servicios de salud".
Cajas utilizadas durante la pandemia COVID-19
Sobre las cajas térmicas que aparecen entre los bienes, la Secretaría explicó que son del tipo Softbox y fueron utilizadas para el transporte internacional de vacunas contra el COVID-19.
Según Salud, estos recipientes normalmente eran devueltos al proveedor después de recibir las vacunas, pero en este caso el proveedor no solicitó su devolución.
"Estas cajas no contienen medicamentos ni insumos, no forman parte de los bienes destinados a la atención de pacientes y no están destinadas a su utilización en los establecimientos de salud", aclaró la institución.
¿Qué pasó con el diluyente vencido?
La Sesal también explicó que el diluyente corresponde a un remanente de la emergencia sanitaria por el COVID-19. El producto fue recibido con una primera entrega de vacunas que requería su utilización. Posteriormente, el fabricante modificó la formulación y presentación de las vacunas, que pasaron a una forma prediluida.
Como consecuencia, quedó un remanente del diluyente que ya no podía utilizarse con las vacunas recibidas posteriormente.
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El producto finalmente alcanzó su fecha de vencimiento y, según Salud, permanece bajo resguardo mientras se completa el procedimiento para su disposición final.
Equipo médico ofrecido como donación
La institución también se refirió al equipo médico ofrecido como donación durante el gobierno anterior. Salud aseguró que estos equipos no fueron recibidos formalmente, debido a que una evaluación determinó que no reunían las condiciones técnicas necesarias para incorporarlos al sistema sanitario.

Según la Secretaría, se trataba de equipo usado, con una antigüedad aproximada del año 2000, que presentaba condiciones de obsolescencia y cuya tecnología y disponibilidad de repuestos no garantizaban los procesos de mantenimiento y reparación requeridos.
"Por tratarse de equipos destinados a la atención de pacientes, la Secretaría de Salud debe garantizar que estos cumplan con las condiciones técnicas, funcionales y de seguridad necesarias antes de ser puestos al servicio de la población", sostuvo.
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