El subcomisionado de la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco), Nelson Márquez, detalló este jueves en entrevista para TN5 Matutino que el país ya se encuentra en fase de planificación y monitoreo ante la inminente llegada del fenómeno de El Niño, previsto para establecerse en Honduras a partir del mes de mayo.
Márquez explicó que las autoridades han sostenido reuniones constantes para anticiparse a los efectos climáticos, ya que la falta de preparación puede generar impactos severos en la vida cotidiana de la población, especialmente en las zonas agrícolas.
"Efectivamente hemos estado en una serie de reuniones planificando, entendiendo que el efecto de este tipo de fenómenos meteorológicos hay que atenderlo con suficiente anticipación", afirmó el funcionario, al señalar que la vigilancia se realiza con apoyo de modelos meteorológicos internacionales.
En ese sentido, indicó que se utilizan principalmente dos sistemas de proyección: el modelo europeo y el estadounidense, los cuales permiten anticipar el comportamiento del fenómeno.
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"Los europeos tienen sus propios satélites, los cuales van midiendo temporalmente cómo se va manejando la situación meteorológica; y también el modelo estadounidense, que nos permite a nosotros tener claro, por ejemplo, el hecho de que en el mes de mayo tendremos ya establecido el fenómeno de El Niño en nuestro país", dijo.
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Hay que prepararse: información actualizada y asistencia humanitaria
El subcomisionado aclaró que, aunque se espera una disminución de las lluvias, esto no necesariamente representa una crisis generalizada.
"No es de crear alarma… vamos a tener un fenómeno de El Niño, pero lo que provoca es disminución en las lluvias", dijo.
Aseguró que en varias regiones del país el nivel de precipitación seguirá siendo suficiente para sostener la producción agrícola.
Márquez destacó el trabajo coordinado entre el Sistema Nacional de Gestión de Riesgos (Sinager) y la Red Humanitaria para identificar las zonas más vulnerables, especialmente aquellas donde la reducción de lluvias sí podría afectar cosechas y seguridad alimentaria. En estos casos, advirtió que se preparan posibles acciones de asistencia humanitaria.
Uno de los puntos clave abordados fue la revisión del denominado Corredor Seco, cuya última actualización data de 2012.
El Corredor Seco es una franja geográfica que se caracteriza por ser una de las zonas más vulnerables del país debido a sus condiciones climáticas extremas y su susceptibilidad al cambio climático. Esta región atraviesa gran parte del sur y el occidente del territorio, integrando departamentos como Choluteca, Valle, La Paz, El Paraíso y Lempira, entre otros
Según Márquez, actualmente se analiza si esta clasificación debe ampliarse a nuevos municipios afectados por la variabilidad climática.
"Se han conformado equipos con los cuales nos vamos a movilizar a todo el territorio nacional para contarle a las diferentes cadenas productivas, a nuestros alcaldes, a los comités municipales de emergencia, cuál es la situación específica en cada departamento para que, de acuerdo a ello, se puedan tomar las medidas específicas", explicó.
Finalmente, el funcionario subrayó que la estrategia incluye monitoreo territorial diferenciado y coordinación con alcaldías y productores, ya que los impactos no serán iguales en todo el país. También advirtió que el fenómeno tendrá efectos regionales, lo que podría influir en el comercio agrícola entre países vecinos como Nicaragua, El Salvador y Guatemala.
