El comandante de la Policía Militar de Orden Público (PMOP) y director del Instituto Nacional Penitenciario (INP), Ramiro Muñoz, confirmó este viernes el fracaso de la licitación para construir una cárcel de máxima seguridad en Isla del Cisne, ubicada a 250 kilómetros de Islas de la Bahía, en el Caribe de Honduras.

Muñoz explicó que la licitación fracasó porque las dos empresas finalistas de las que participaron en el proceso, incluida una extranjera, no presentaron garantías bancarias válidas en el sistema financiero hondureño para respaldar el proyecto del centro penitenciario.

Un total de 12 empresas participaron en la licitación para construir la cárcel en Isla del Cisne. De estas, seis presentaron su documentación, una se retiró y cinco fueron evaluadas. Tres de ellas clasificaron, una se retiró y las otras dos quedaron descartadas por falta de garantías, explicó.

Nuevo proceso

En ese sentido, Muñoz anunció que iniciarán un nuevo proceso de licitación y solicitarán el acompañamiento de instituciones públicas como veedores, entre ellas el Tribunal Superior de Cuentas (TSC), la Secretaría de Transparencia y otras entidades.

El comandante indicó que el nuevo proceso debe llevarse a cabo dentro de una semana o semana y media, y que las empresas interesadas deben cumplir con las garantías bancarias, además de otros requisitos legales.

Ramiro Muñoz manifestó que la cárcel debe estar terminada entre julio y agosto de 2025, y que en marzo del siguiente año deben trasladarse los primeros mil cabecillas de maras y pandillas, así como de crimen organizado y narcotráfico, porque "son los que están causando problemas al país".

Diversos sectores de Honduras se han manifestado en contra de la construcción del penal en Isla del Cisne debido al impacto negativo que tendría en el área, ya que está designada como Parque Nacional Marino desde 1991 y protegida por el Sistema Nacional de Áreas Protegidas de Honduras (Sinaph).

La Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente aprobó la primera fase de la licencia ambiental para la construcción del presidio, que incluye estudios biológicos, marino-costeros y medidas de mitigación en la isla.

Según las autoridades de la Secretaría de Defensa Nacional (Sedena), el costo de construcción de la cárcel, que albergará a unos dos mil reclusos de alta peligrosidad, asciende a aproximadamente 80 millones de dólares, lo que equivale a más de 1,900 millones de lempiras.