Las autoridades hondureñas confirmaron el fracaso, por tercera vez consecutiva, del proceso de licitación para la construcción de la cárcel de máxima seguridad en las Islas del Cisne, en el Caribe del país centroamericano.

Los dos primeros intentos fracasaron porque las empresas participantes no cumplieron con el requisito de garantías bancarias en bancos ubicados en Honduras, según lo exige la Ley de Contratación del Estado.

En este tercer intento, ninguna empresa presentó una oferta, explicó Ramiro Muñoz, presidente de la comisión interventora del Instituto Nacional Penitenciario (INP).

"Se dio la tercera licitación. Ayer (jueves 19 de septiembre) tocaba elegir y las empresas no se presentaron", dijo Muñoz a medios nacionales.

El también comandante de la Policía Militar de Orden Público (PMOP) enfatizó que continuarán con los procesos de licitación hasta encontrar una empresa encargada de construir la prisión.

Las autoridades hondureñas aseguran que el proyecto de construcción de la cárcel en las Islas del Cisne no se detendrá, a pesar de los llamados de diversos sectores del país para que no se implemente, temiendo una posible contaminación marina.

Costo del proyecto

En julio pasado, la Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente dio luz verde a la primera fase de la licencia ambiental, que incluyó estudios biológicos, estudios marino-costeros y medidas de mitigación necesarias para avanzar con el proyecto.

Según las autoridades de la Secretaría de Defensa Nacional (Sedena), el costo de construcción de la cárcel en las Islas del Cisne, que albergará a aproximadamente dos mil reclusos de alta peligrosidad, asciende a unos 80 millones de dólares, lo que equivale a más de 1,900 millones de lempiras.

La presidenta Xiomara Castro anunció a finales de 2023 la construcción de esta prisión, junto con otra que albergará a 20,000 personas y que se edificarán en zonas boscosas entre los departamentos de Olancho y Gracias a Dios, como parte de un plan para reducir la violencia y el crimen organizado.