En la emisión del programa Frente a Frente de este 7 de julio, se abordó una interrogante que sacude los cimientos de la estructura social hondureña: Si una niña de 12 o 13 años queda embarazada, ¿considera usted que el Estado también fracasó, además de la familia? ¿Quién debe asumir esa responsabilidad política?.
Para profundizar en este debate, el espacio contó con la participación de Ada María Mejía, ministra de la Secretaría de la Niñez, Adolescencia y Familia (Senaf); Gonzalo Toro, director de Protección Especial de la Secretaría de la Niñez, Adolescencia y Familia; la exdiputada Karla Medal y el presidente fundador de Hogares Crea, Jorge Mahomar.
Entre el compromiso y la reestructuración
Desde la perspectiva de la Senaf, se rechaza tajantemente la idea de que la situación represente un fracaso absoluto de las instituciones. Según la titular de la Secretaría, "la familia no ha fracasado ni tampoco el Estado".
Sin embargo, reconoce que existe una falta de educación y conocimiento en diversos sectores.
La ministra enfatizó que, bajo la actual administración, se está trabajando en un sistema integral de garantías de derechos para cambiar la realidad de la niñez, afirmando estar "comprometidos a cambiar la historia de la niñez en Honduras".
No obstante, la funcionaria reconoció que el Estado ha heredado una "mora de expedientes de más de 34,000 casos a nivel nacional" y que el tema de la niñez ha estado históricamente abandonado.
Para la Senaf, los factores de riesgo actuales incluyen el hacinamiento, el impacto de la migración y el uso de celulares sin control parental, los cuales actúan como las nuevas "niñeras" de los hijos en el interior del país.
La estrategia estatal se centra ahora en fortalecer el núcleo familiar y descentralizar los servicios para que lleguen a aldeas y caseríos.
El contraste de las cifras y la responsabilidad estatal
Una postura divergente fue presentada por la abogada Karla Medal, quien sostuvo que "efectivamente, hay una falla, hay una responsabilidad compartida" entre la familia y el Estado.
Medal destacó que el propio Estado reconoció su fracaso institucional hace una década al cerrar el Instituto Hondureño de la Niñez y la Familia (Inhfa) mediante un decreto ejecutivo que motivaba la decisión en la desviación de recursos y el activismo político.
Para ella, el problema persiste en una cultura de cambiar nombres a las instituciones sin atacar la raíz, señalando cifras alarmantes: "Una de cada cinco adolescentes entre 15 a 19 años, en promedio, en los últimos 15 años ha estado embarazada".
Por su parte, Gonzalo Toro puso el dedo sobre la llaga respecto a la invisibilidad de la problemática debido a la falta de una data unificada.
Mientras la Senaf registra alrededor de 70 casos de vulneración en contextos de embarazo, los reportes hospitalarios en el occidente del país mencionan hasta 360 menores embarazadas en un solo año.
Toro subrayó que es imperativa una "articulación efectiva" entre salud, educación y la Senaf para poder brindar una garantía de derechos adecuada.
El drama del incesto en el interior del país
Finalmente, Jorge Mahomar aportó una visión cruda sobre la realidad cultural que enfrentan las niñas hondureñas, especialmente en las zonas rurales.
Según su análisis, el problema es de naturaleza cultural y extremadamente grave, afirmando que los abusos afectan al 70% de la población vulnerable.
Esta situación se ve agravada por la normalización del abuso en comunidades donde los lazos de parentesco impiden las denuncias ante el Ministerio Público.
Mahomar contrastó que, a pesar de que históricamente ha existido voluntad política de algunos sectores, la asignación de recursos sigue siendo insuficiente para manejar la prevención y transformar una cultura donde el abuso se percibe, en ocasiones, como algo cotidiano.
El debate concluyó con un llamado a la acción conjunta, reconociendo que la deuda histórica con la niñez requiere más que palabras y cambios de nombre institucionales.
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