Estable y fuera de peligro se encuentra el conductor del automóvil que este domingo sufrió un aparatoso accidente en Tegucigalpa, Francisco Morazán, y que dejó como víctima mortal a la joven de 18 años, Mía Pamela Cáceres Ordóñez.
Se trata de André Natanael Lobo, de 25 años, quien actualmente está internado en la sala de cirugía de hombres del Hospital Escuela de Tegucigalpa, zona central del país.
Según el reporte, el joven nacido en 1999 sufrió múltiples traumatismos durante el accidente ocurrido en el anillo periférico y donde también iba Kevin Cáceres de 22 años; el jugador de los Lobos de la UPN está en estado delicado y conectado a un respirador artificial en el Hospital Escuela.
De acuerdo con los informes de la Dirección Nacional de Vialidad y Transporte (DNVT), Lobo se durmió al volante debido al exceso de alcohol, que era de 51 miligramos, cuando lo permitido por la ley es 0.07.

Enfrentará la ley por la muerte de Mía Cáceres
André Natanael Lobo enfrentaría cargos por tres delitos: homicidio con dolo eventual, conducción temeraria y daños materiales al Estado de Honduras.
El capitalino ya está puesto a disposición de la Sección de Investigación de Accidentes de Tránsito (SIAT), de acuerdo con lo indicado por la Dirección Nacional de Vialidad y Transporte (DNVT).
Según el artículo 117 del Código Penal de Honduras, la condena por "descarrilamiento,volcamiento (...) siempre que haya dolo e intencionalidad; y, la pena por asesinato será de veinte (20) a treinta (30) años de reclusión.
