El 2023 inició con el pie izquierdo, sin la aprobación del Presupuesto General de la República lo que se logró hasta mediados del mes de enero, impactando a lo largo del año en la tardanza y la mala calidad de los servicios que el Gobierno debe garantizar a la población. Mientras los diferentes sectores recomendaban un diálogo, en el mes de febrero inició un intenso debate sobre el anteproyecto de Ley de Justicia Tributaria, que cerraron esas puertas del consenso que no terminaron de abrirse.