En el programa Frente a Frente de este 2 de julio se trató el tema: ¿Va por buen camino la política exterior de Honduras? La emisión contó con la participación de la canciller de la República, Mireya Agüero, quien analizó los desafíos geopolíticos actuales y la tensa relación entre la soberanía nacional y las presiones de las grandes potencias en el tablero internacional.
El interés nacional frente a la nostalgia y la ideología
Durante el debate, se contrastaron las posturas sobre el futuro de los lazos diplomáticos de Honduras, donde Renato Álvarez planteó la preocupación de que el país permanezca en una “dualidad” respecto a China continental y Taiwán.
La canciller fue tajante al señalar que las decisiones no se basarán en "nostalgias" por relaciones pasadas ni en sesgos ideológicos.
Para la funcionaria, el pilar fundamental debe ser "el interés nacional", argumentando que la política exterior debe ser "verdaderamente pensada... estructurada y consensuada" para evitar el aislamiento que, a su juicio, provocó el alineamiento con bloques ideológicos cerrados en administraciones anteriores.
Soberanía y la relación con las potencias
El debate también abordó la influencia de actores externos como Estados Unidos, China y la Unión Europea. Ante el cuestionamiento sobre si las decisiones soberanas están condicionadas, la canciller prefirió hablar de un escenario de "asimetría" y de un "toma y daca multidimensional" en lugar de un condicionamiento directo.
Fue enfática al asegurar que la postura del Estado es la de una "Honduras abierta al mundo", buscando inversión y cooperación sin "camisas de fuerza".

En este sentido, dejó una frase clave que define la postura de su gestión frente a las presiones externas: "La decisión entre China o Taiwán no va a venir de Washington".
Evaluación de los acuerdos con China
Finalmente, se discutió la complejidad de los compromisos adquiridos, especialmente con China continental. La canciller reconoció que existen múltiples acuerdos, algunos bajo la modalidad de alianzas público-privadas, que requieren una "evaluación gradual pragmática".
A pesar de los retos y la subutilización de proyectos pasados financiados por la banca china, como la represa Patuca, la postura oficial defendida en el programa es mantener el respeto al "principio de continuidad del Estado" sobre las decisiones diplomáticas tomadas en 2023, priorizando siempre lo que más convenga al desarrollo de Honduras.
Sobre las posibles presiones externas, la invitada concluyó con una frase que reafirma la independencia de la agenda hondureña: "La decisión entre China o Taiwán no va a venir de Washington".
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