Un insólito caso de simulación de secuestro fue descubierto por la Policía Nacional en el departamento de Yoro, donde un hombre de 29 años terminó capturado tras montar un falso rapto con el objetivo de obtener 600 mil lempiras de su propia familia.
El detenido fue identificado como José Enrique Amaya, quien, según las investigaciones, habría planeado el engaño para hacer creer a su familia que había sido secuestrado y que su vida corría peligro, con la intención de que una hermana residente en Estados Unidos pagara el supuesto rescate.
VEA: Entraron encapuchados y pidieron L3 millones: método de Los Sagastume
De acuerdo con el portavoz de la Policía Nacional, Alejandro Valladares, el caso se activó luego de que se recibiera la denuncia de un supuesto secuestro en el municipio de Morazán, lo que provocó la movilización inmediata de la Unidad Nacional Antisecuestros.
El montaje: pasta de tomate para simular sangre
Para dar credibilidad al engaño, el sospechoso se untó pasta de tomate en distintas partes del cuerpo, simulando heridas y manchas de sangre, con el fin de enviar fotos y generar alarma entre sus familiares.
Incluso, envió mensajes solicitando el pago de 600 mil lempiras como condición para su liberación, lo que generó preocupación y activó los protocolos de búsqueda.

Sin embargo, las investigaciones policiales comenzaron a detectar inconsistencias en la versión del supuesto secuestro.
Hallado en un hotel sin señales de violencia
El operativo culminó cuando agentes de la Unidad Antisecuestros ubicaron a José Enrique Amaya en un hotel del barrio San José, en Morazán.
Al momento de su localización, las autoridades confirmaron que el hombre se encontraba en perfecto estado de salud y que las supuestas heridas eran en realidad manchas de pasta de tomate.

La rápida intervención evitó que la familia realizara el pago del dinero solicitado y permitió esclarecer el caso antes de que escalara a una estafa consumada.
Delito tipificado en el Código Penal
El detenido fue remitido a las autoridades competentes y enfrentará cargos por el delito de simulación de infracción inexistente, contemplado en el Código Penal hondureño.
La Policía Nacional explicó que este tipo de conductas no solo constituyen un delito, sino que también movilizan recursos especializados destinados a la atención de casos reales de secuestro.
Asimismo, reiteraron el llamado a la población a evitar este tipo de acciones, ya que pueden generar consecuencias legales graves y afectar emocionalmente a las familias involucradas.
TAMBIÉN: Condenan a hondureño por secuestro de enfermero; rescate era de L30 millones
