Un informe 'El Estado global de la democracia 2025' publicado recientemente por el Instituto Internacional para la Democracia y la Asistencia Electoral (IDEA) ha lanzado una alerta sobre la situación de Honduras, indicando que el país se encuentra entre los más frágiles en términos democráticos.
El estudio refleja retrocesos en derechos humanos y en el estado de derecho, mientras que, sin embargo, la nación sigue mostrando fortalezas en áreas como la participación ciudadana, la transparencia y la credibilidad de las elecciones.
Juan Carlos Aguilar, director de Transparencia de la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ), explicó que la medición se hizo con base en el periodo de 2019 a 2024.
"A pesar de los retrocesos, se destacó positivamente el alto nivel de participación en las elecciones generales de 2021, que resultaron en una victoria clara para la actual presidenta Xiomara Castro", indicó Aguilar.
Seguidamente, señaló que este proceso electoral recibió un fuerte respaldo de la comunidad internacional, lo cual es un indicativo de la vigencia de la democracia, al menos en el ámbito de la participación política.
Honduras y el ranking global
No obstante, el informe coloca al país en posiciones bajas en el ranking global. El país ocupa el puesto 108 en derechos humanos, el 94 en estado de derecho y el 91 en representación política.
Solo en el indicador de participación ciudadana, Honduras se sitúa en un lugar relativamente mejor, ocupando el puesto 78 de 173 países, lo que muestra que los hondureños siguen siendo activos en las urnas y mantienen viva la actividad política, pese a las adversidades.
El economista Ismael Zepeda señaló que la evaluación de Honduras también debe ser vista en el contexto comparativo con otros países de la región, como El Salvador y Nicaragua.
"A pesar de los conflictos y los problemas electorales en algunos de estos países, Honduras ha mostrado avances en las reformas institucionales y en los procesos electorales, mejorando los indicadores en análisis internacionales", declaró Zepeda.
Violencia política y retroceso en derechos humanos
Sin embargo, el informe también subraya la persistencia de la violencia política, los discursos de odio y las limitaciones al espacio cívico, lo que ha golpeado la confianza ciudadana.
A pesar de los avances en libertad de prensa, la defensora de derechos humanos Dina Meza expresó su preocupación, señalando que, en realidad, Honduras ha experimentado una involución en cuanto a la libertad de expresión.
Según Meza, los ataques a periodistas y medios de comunicación por parte de la institucionalidad siguen siendo un problema grave.
En resumen, el país atraviesa un escenario de riesgo democrático moderado. Si bien se mantiene una ciudadanía activa que participa en las elecciones, su democracia sigue siendo frágil debido a los bajos puntajes en derechos humanos, justicia e independencia institucional.
La corrupción persistente y el limitado acceso a la justicia continúan siendo barreras para un fortalecimiento real de la democracia en Honduras.
La situación requiere una respuesta urgente y medidas efectivas para salvaguardar la democracia y garantizar los derechos fundamentales de los ciudadanos.
