Las primeras lluvias registradas durante el fin de semana en la zona sur de Honduras dejaron al descubierto las condiciones en las que se encuentra el Centro Básico José Cecilio del Valle, en Choluteca, donde varias aulas resultaron afectadas por el ingreso de agua.

Ante la inundación, los propios alumnos tuvieron que sacar el agua de los salones utilizando escobas para poder continuar con sus clases.

La situación preocupa al director, docentes y padres de familia, quienes aseguran que el problema se repite cada vez que llueve debido a las condiciones de la infraestructura en el centro educativo.

De acuerdo con lo explicado por las autoridades del centro, varias aulas presentan daños y algunas no cuentan con celosías, por lo que cuando se registran precipitaciones el agua lluvia ingresa directamente a los salones.

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Los pupitres se encuentran en buenas condiciones, pero al mojarse comenzaron a deteriorarse por quedar expuestos al agua que se introduce a las aulas.

Ante la falta de una intervención integral, docentes y padres de familia han trabajado de manera conjunta para ir acondicionando poco a poco los espacios donde los estudiantes reciben clases.

Piden mejorar las instalaciones

El director y los alumnos hicieron un llamado a las autoridades de Educación para que atiendan las necesidades de infraestructura del centro y eviten que el alumnado reciba clases en tales condiciones.

El director explicó que han realizado gestiones durante varios años para buscar una solución a las necesidades del centro educativo.

"Aquí estamos gestionando todo. Nos cansamos de pedirle a la administración pasada, al alcalde, que no es responsabilidad del alcalde, es de la Secretaría de Educación, pero no es nuestra culpa que la Secretaría tenga miles de necesidades y que no den solución. Entonces nosotros trabajamos poco a poco", dijo.

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Mientras esperan una respuesta, maestros, padres de familia y estudiantes continúan realizando esfuerzos para mantener las aulas en condiciones adecuadas.

Sin embargo, con la llegada de la temporada lluviosa, la preocupación aumenta, ya que cada nueva lluvia podría volver a inundar los salones y afectar tanto las instalaciones como el mobiliario utilizado por los alumnos.