La mañana de este miércoles, la colonia 21 de Febrero de Comayagüela, al norte de la capital hondureña, fue escenario de un dramático incidente de "justicia por mano propia", cuando un grupo de jóvenes persiguió y capturó a un supuesto asaltante que, según se reveló después, utilizaba una pistola de juguete para delinquir.

El hecho, que fue captado por un ciudadano, muestra a un joven con camiseta de un equipo de fútbol corriendo a toda velocidad, intentando escapar de sus perseguidores.

"Allá va corriendo, lo van siguiendo unas personas ahí", narra el testigo en el video. La persecución termina abruptamente cuando una motocicleta logra interceptarlo, momento que el grabador describe con un exclamación: "Lo topó, lo topó".

View post on TikTok

¿Atraparon al ladrón?

Una vez en el suelo, el presunto delincuente fue rodeado por un grupo de jóvenes que, enfurecidos, comenzaron a golpearlo con un bate de hierro.

Mientras el asaltante recibía los golpes, uno de los captores le recriminaba airadamente: "miren ve con lo que andababa asaltando este hijo de put*, con cuete de mentiras este hijo de put*".

A pesar de las súplicas del ladrón, quien exclamaba "Ay, Ay no mi perrito", los golpes continuaron.

Un joven, visiblemente indignado, le gritaba en respuesta: "¿Cuál perrito? ¿Cuál perrito?".

La paliza dejó al presunto delincuente ensangrentado sobre una calle de tierra aledaña a un supermercado. Hasta el momento, se desconoce la identidad del joven y si fue entregado a las autoridades.

¿Han aumentado los asaltos en la capital?

Los asaltos en las calles de Tegucigalpa y Comayagüela han incrementado en los últimos meses, generando una creciente alarma entre los vecinos que, como en este caso, han comenzado a tomar la justicia por sus manos.

En este caso, el modus operandi consistía en simular que portaba un arma real para generar miedo, robar rápidamente y huir a pie sin cubrir su rostro, lo que sugiere poca planificación o participación en solitario.

Este tipo de acciones, cada vez más frecuentes en las calles de Tegucigalpa, reflejan cómo algunos delincuentes jóvenes recurren a armas falsas para delinquir, aprovechando la reacción de temor de sus víctimas sin enfrentar las penas agravadas por uso de armamento verdadero.

También puede leer: Asaltos en Tegucigalpa: así cayó la red que cazaba a sus víctimas