Leopoldo Serrano es un fray de la orden franciscana que tiene un espíritu combativo.
Su vocación religiosa data desde los campos de refugiados que se instalaron en las zonas fronterizas de Lempira y quizás ese fue el detonante que lo impulsó a la vida religiosa.
En cada lugar deja huella, pero se caracteriza por el deseo de rescatar a los jóvenes de las drogas, del alcohol y de luchar para servir a los más necesitados.
Es el fundador de una nueva congregación que se llama Franciscanos de la Misericordia y está para atender damnificados.
Está a punto de obtener la personería jurídica de la Fundación y ayudar a los necesitados.
Hay una larga historia de lucha en Fray Leopoldo Serrano, en la que sobresalen buenos y malos momentos, pero su fe lo mantiene hasta que Dios lo llame a rendir cuentas.
¿Cómo descubrió su vocación sacerdotal?
Fue por un sacerdote americano, el padre Beto Gallagher, porque él entregó su vida a favor de los refugiados salvadoreños en Guarita, Lempira.
Lo golpearon en sus homilías, pero siempre estaba cargado de esperanza y muchoamor por los pobres. Su entrega me impactó, hasta he escrito algunos libros sobre él.
¿Cuál fue su primera misión cuando fue ordenado?
Trabajar con los indígenas misquitos en La Mosquitia y también con los jóvenes cuando iniciaban las maras y pandillas que estaban ingresando de El Salvador.
¿Qué representa la comunidad de La Reina en Protección, Santa Bárbara?
Es una oportunidad para que se sienta el amor y la misericordia de Dios en medio de este pueblo que ha sufrido.
¿Le cumplieron para apoyar a los damnificados de Eta y Iota en La Reina o qué pasó?
Sí han cumplido en una parte y otra no. No se ha terminado la construcción de las casas, no han cumplido con la construcción de la escuela, el centro de salud y muchas cosas que he pedido para la comunidad no se han cumplido.
¿Qué significa Santa Bárbara para Fray Leopoldo Serrano?
Un gran desafío.
¿Cómo inició el proyecto de rehabilitación de alcohólicos que apoya en Macuelizo?
Empezó aquí, visitando borrachos en la colonia seis de mayo, La Cumbre, Palmichal, en toda la parroquia San Roque, viendo la necesidad de tanta gente despreciada, descartada por las adicciones.
Viendo cómo los jóvenes sufren. El proyecto inició en 1997, en San Marcos de Ocotepeque, cuando llegaban jóvenes drogadictos.
Tenía equipos de fútbol, hasta 26 equipos. Tenía una liga de fútbol para ver si los alejaba de los vicios.
Podría hablar mucho de cómo inició, todavía estamos trabajando en eso.
¿Cuál ha sido el momento más difícil que ha enfrentado en su misión sacerdotal?
Son varios. Uno de ellos es cuando alguien por esconder un pecado, a veces me ha querido extorsionar, chantajear, engañar, para esconder sus cosas y eso pasacon frecuencia.
Le echan la culpa al sacerdote cuando ellos son los culpables por lo que uno dice.Cuando uno denuncia, amenazan. He recibido muchas amenazas a muerte.
Entonces quieren chantajear por eso, te matamos si no haces esto.
Otro momento fuerte fue en la Laguna de Caratasca, donde estuvimos a punto de que se hundiera el bote en que iba a una misión, pero gracias a Dios vimos una luz y no nos ahogamos.
Si hablara con la presidenta Xiomara Castro, ¿qué le pediría?
Muchas cosas. Que gobierne para todos, no solo para los de Libre y que ella sea fuerte.
Pero sobre todo le pediría que me ayude a conseguir tierra a los damnificados, especialmente de las tierras incautadas a los narcos, que en vez de darlas a las compañías grandes, se las alquilen a los damnificados.
¿Qué piensa de la migración de hondureños?
Me dan hasta ganas de llorar. Siento tristeza, esto es consecuencia del mal manejo del país de los gobiernos, porque han favorecido a los grandes empresarios y cuando han creado fuentes de trabajo, el salario que le dan a los trabajadores son migajas.
Son salarios raquíticos y por eso la gente se va. Hay mucha delincuencia, mucho crimen organizado y por eso la gente se va de Honduras. Las fuentes de trabajo son pocas.
¿Cómo prepara sus mensajes para las homilías?
Las preparo todo el día, en el camino. En la mañana leo los periódicos, con eso inicio.
Leo muchos libros, analizo lo que pasa diariamente y al final hago como un resumen en mi mente de lo que quiero compartir, siempre iluminando la realidad del país, el mundo, con la palabra de Dios y que diría Jesucristo a este mundo, a esta realidad.
Si pudiera cambiar algo ¿qué cambiaría?
Cambiaría el odio, para que el amor gobierne este mundo. El odio está dañando, mucha ambición y deseo de poder.
¿Alguna meta que aún no cumple Leopoldo Serrano?
Tengo muchas metas que no he cumplido todavía. Una de ellas es luchar para que en el Congreso Nacional se emita un decreto de desarme nacional.
¨Por las armas es que en Honduras no hay paz. Si no hubieran armas, tanta gente armada, otro gallo nos cantaría en Honduras. Viviríamos en paz.
Que Dios bendiga a Honduras y ojalá que un día los diputados se sienten a reflexionar que en las manos de ellos está la paz de Honduras, no en nadie más, ni en la presidenta.
Que tomen valor y digan: desarmemos a Honduras.
