El presidente del Poder Legislativo, Luis Redondo, declaró este domingo que el Congreso Nacional espera la opinión del Consejo Nacional Electoral (CNE) sobre las reformas electorales para validar votos con huella dactilar y transmitir actas en los tres niveles electivos en las elecciones de 2025.
"Esperamos que ellos se pronuncien sobre una opinión que enviamos hace días, en cuanto a las reformas que permitan en la Ley Electoral validar las votaciones primarias y generales con la huella dactilar", afirmó Redondo tras participar en los actos conmemorativos por los 203 años de independencia de Honduras.
Redondo también señaló que el Congreso aguarda el pronunciamiento del CNE sobre la reforma que permita transmitir las actas de los tres niveles electivos: presidencia, diputados y alcaldes.
Sobre la rotación de la presidencia del CNE, Redondo dijo no sorprenderse por la decisión tomada respecto a quién debe asumir primero, al señalar que se incumplió un acuerdo alcanzado en 2023 entre Libre, el Partido Nacional y el Partido Liberal.
La presidencia rotará entre Cossette López, quien liderará las elecciones primarias de marzo de 2025; Ana Paola Hall, quien estará al frente para las elecciones generales de noviembre del mismo año; y Marlon Ochoa, del partido Libre, quien pedía dirigir primero.
Ochoa pide reunión
El sábado, Marlon Ochoa exigió a López convocar una sesión para discutir los mecanismos de transmisión de resultados y el uso de biometría.
Al respecto, Redondo defendió la petición de Ochoa, afirmando que, como consejero del CNE, tiene facultades legales para pedir una reunión por un tema específico.
Ochoa escribió en X: "Veremos si la Consejera López tiene la autonomía e independencia, como nos expresó en privado, para anteponerse a los oscuros intereses de su Partido Nacional".
López respondió a Ochoa en la misma plataforma: "Ayer acordamos por consenso realizar la sesión el lunes 16. Descanse, consejero, lo necesita; se trata de realizar elecciones, no de hacer un circo".
Reformas electorales
A inicios de septiembre, los diputados del Congreso Nacional acordaron reformar los artículos 263 y 278 de la Ley Electoral, relacionados con el uso de biometría y la transmisión de actas, como condición para eliminar el controvertido artículo 3 del presupuesto electoral de 1,492 millones de lempiras.
La oposición argumentaba que ese artículo violentaba las facultades del CNE, pues el Congreso pretendía imponer mecanismos de identificación de votantes y de transmisión de resultados.
Tras eliminarse dicho artículo, el Congreso aprobó el presupuesto solicitado por el CNE para preparar las elecciones primarias de marzo de 2025
