El caso de Katherine Yulibeht Romero Sorto, de 28 años, acusada de abusar sexualmente de sus hijastros de 13 y 8 años en San Pedro Sula, ha puesto nuevamente sobre la mesa una realidad dolorosa: muchos menores hondureños son víctimas de violencia dentro de su entorno familiar, donde deberían estar más protegidos.

El psiquiatra Mariano Zepeda, entrevistado en Telenoticias Estelar de Canal 5, consideró que el patrón de conducta de la joven detenida podría responder a un trastorno pedófilo.

"Podríamos sospechar de una pedofilia", expresó, basándose en el tipo de acercamiento y abuso prolongado hacia menores de edad.

¿Qué es la pedofilia desde el enfoque clínico?

De acuerdo con la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI), la pedofilia es un trastorno psiquiátrico en el que la persona obtiene placer o excitación sexual a través de fantasías o actos con niños, usualmente entre los 8 y 12 años. Esta conducta puede dirigirse hacia menores del mismo o del sexo opuesto.

Aunque la mayor incidencia de este tipo de delitos recae en hombres, Zepeda aclara que no se puede descartar su presencia en mujeres.

A esto se suma el factor cultural: la denuncia ya es bastante compleja en el país, y cuando el abuso es cometido por una mujer contra niños, la probabilidad de que se denuncie es aún menor, señaló el especialista.

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Katherine Yulibeht fue capturada el pasado 26 de mayo en San Pedro Sula. El 28 se celebró la audiencia inicial en el Juzgado de Letras Seccional de Villanueva, Cortés, por dos delitos sexuales en perjuicio de menores.

La resolución judicial se dará a conocer a las partes a las 3:30 de la tarde de este jueves 29 de mayo, informó el Poder Judicial.

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Los abusos habrían comenzado cuando el niño tenía siete años

Según la Agencia Técnica de Investigación Criminal (ATIC), el padre de los menores fue quien interpuso la denuncia tras sospechar que su pareja estaba abusando de uno de sus hijos.

La investigación reveló que los dos menores habían sido víctima de los abusos de su madrastra y comenzaron cuando el mayor tenía apenas siete años, iniciando con besos inapropiados y avanzando hacia tocamientos íntimos hasta llegar a la consumación del delito sexual.

La situación se prolongó durante seis años, en los cuales los menores pasaban los fines de semana con su padre y su madrastra.

Los niños están bajo resguardo del padre

Desde que se conoció el caso, la Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia (Senaf) activó el protocolo de protección. Los menores están bajo el resguardo de su padre y reciben atención emocional.

"Estamos brindando acompañamiento psicológico a ambos niños", confirmó Carlos Castillo, jefe de la Senaf en la oficina regional norte.