El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos anunciaría entre el 4 y 5 de mayo si amplía o no el Estatus de Protección Temporal (TPS) para Honduras, por lo que los migrantes beneficiados aseguran estar preparados para cualquier decisión, sea favorable o negativa.
"Es importante tener una extensión, pero nos hemos preparado para el peor de los escenarios, para poder responder", dijo una migrante hondureña integrante de la Alianza Latina del TPS.
Según lo expresado, esta organización teme que las autoridades estadounidenses esperen hasta el último momento para informar su decisión, lo que podría dificultar acciones legales, como presentar apelaciones ante los tribunales.
Se estima que cerca de 50 mil hondureños están amparados actualmente con el TPS cuya última extensión se dio entre el 4 de enero de 2024 al 5 de julio de 2025.
No obstante, la defensora de los derechos de los migrantes, Itsmania Platero, considera que el gobierno hondureño ya debió enviar una solicitud formal a autoridades estadounidenses para negociar un nuevo programa.
"La Cancillería o la presidenta Xiomara Castro debe entregar un escrito, ya no ante el Departamento de Seguridad de Defensa, sino ante el nuevo secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, para pedir el TPS y levantar a Honduras bajo algunas condiciones", expresó Platero en el noticiero TN5 Matutino de Canal 5.
Gobierno "esperanzado"
El vicecanciller para asuntos migratorios, Antonio García, dijo recientemente que Estados Unidos dará a conocer su decisión este 4 de mayo. "Estamos contando los días con la esperanza de que el TPS sea renovado", declaró.
García afirmó que el gobierno hondureño ha abogado "silenciosamente" para que se renueve el beneficio migratorio, de manera similar a lo ocurrido con El Salvador y Venezuela.
Vigencia del TPS
Estados Unidos aprobó el TPS para Honduras y otros países de Centroamérica en 1998, durante la administración de George H. W. Bush, como respuesta a los estragos del huracán Mitch.
En mayo de 2018, bajo el gobierno de Donald Trump, las autoridades estadounidenses cancelaron el programa para los hondureños, al igual que para migrantes de otras nacionalidades.
En ese entonces, el Departamento de Seguridad Nacional otorgó un plazo de 18 meses para que los beneficiarios regularizaran su estatus o caso contrario enfrentar la deportación.
Sin embargo, varias organizaciones de migrantes interpusieron demandas judiciales que resultaron favorables, lo que permitió nuevas extensiones. En el caso de Honduras, la más reciente fue del 6 de enero de 2024 al 5 de julio de 2025.
VEA: Honduras 'esperanzada' en que Estados Unidos ampliará el TPS
