En una importante acción contra la violencia infantil, la Fiscalía Regional de Occidente logró este lunes la detención judicial contra tres personas, mientras que otras dos recibieron medidas distintas. Todas ellas están procesadas por vínculos a una red de abuso y explotación sexual a una niña de 13 años en Santa Rosa de Copán.

Así lo confirmaron este lunes las autoridades del Ministerio Público (MP) en un comunicado difundido en sus redes sociales.

Según el reporte oficial, la resolución se obtuvo al finalizar la audiencia de declaración de imputado.

En dicha sesión, se presentaron pruebas preliminares que vinculan a familiares y particulares con el calvario que vivió la niña durante años en Santa Rosa de Copán.

Los procesados por este caso son: la abuela de la menor, Maritza Medina Rosado y una tía de nombre Cesia Loany Tábora Medina, acusadas por el delito de explotación sexual comercial.

Otra tía, Yajaira Liceth Tábora Medina, procesada por el delito de omisión de los deberes de impedir el delito o promover su persecución; la pareja de esta y tío político de la víctima, Jesús Orlando Núñez Bueso, acusado de violación agravada continuada; y Santiago Girón Leiva, por violación continuada.

Abusos desde los diez años

La Fiscalía de la Niñez y Adolescencia (FEP-NIÑEZ) señaló que llevó a cabo una investigación técnico-jurídica sobre el caso.

En dicha presentación, se reveló que la menor sufrió abusos desde que tenía 10 años, tras ser abandonada por su madre.

La menor quedó a cargo de su tía, Yajaira Liceth Tábora Medina, donde su compañero de hogar, Jesús Orlando Núñez Bueso, es señalado como el primer agresor sexual bajo amenazas constantes.

El informe del Ministerio Público destaca que, aunque la menor informó a su tía sobre los abusos, esta no le creyó, permitiendo que las agresiones continuaran hasta su expulsión de la vivienda al cumplir los 13 años.

FOTO: Cortesía
Dentro del comunicado del MP se señalaron los diferentes delitos para cada uno de los imputados. FOTO: Cortesía

Explotación comercial de parte de su abuela

Otro de los puntos alarmantes revelados por las autoridades este 13 de abril es la participación de la abuela materna, Maritza Medina Rosado.

El Ministerio Público detalló que, durante ocho meses tras la expulsión de la casa de Yajaira Liceth, la abuela explotó sexualmente a la pequeña, obligándola a mantener relaciones con diversos hombres en un hotel a cambio de pagos de 2,000 lempiras.

En este contexto de comercialización humana, la Fiscalía identificó a Santiago Girón Leiva como uno de los sujetos que abusó sexualmente de la menor.

Continuidad del delito y las medidas cautelares

El ciclo de violencia no se detuvo, pues tras salir de casa de su abuela, la menor residió con otra tía, Cesia Loany Tábora Medina, quien presuntamente continuó con la explotación sexual.

Ante este hecho, el tribunal decidió imponer a Cesia Tábora la medida de arresto domiciliario.

Por su parte, a Yajaira Liceth Tábora Medina se le supone responsable de omisión de los deberes de impedir el delito. A ella las autoridades le dictaron medidas distintas a la prisión preventiva.

Las capturas de los implicados se realizaron el pasado viernes por equipos especializados tras las órdenes de petición fiscal.

Rescate de la víctima y compromiso del Ministerio Público

Al hacer pública la información este lunes, el Ministerio Público reafirmó que su prioridad fue el rescate y protección inmediata de la menor.

La institución también destacó que la investigación se realizó de manera exhaustiva para poder presentar un requerimiento fiscal sólido.

Además, el ente acusador reiteró su compromiso con la protección de la niñez hondureña.

El MP también aseguró que continuará evacuando las pruebas necesarias en las siguientes etapas del caso para lograr sentencias condenatorias contra todos los involucrados.

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