El quórum es la proporción o el número de diputados que se requiere para que una sesión del Congreso Nacional pueda comenzar o adoptar una decisión formalmente válida.

El órgano unicameral hondureño está integrado por 128 diputados y, por lo tanto, para iniciar una sesión, el quórum se alcanza con al menos 65 legisladores.

Sin embargo, el pasado jueves 17 de agosto, en sesión legislativa, diputados opositores aseguraron que un decreto de amnistía a las municipalidades se aprobó únicamente con los 50 votos de Libertad y Refundación (Libre) y la voluntad del presidente del Congreso Nacional, Luis Redondo.

"No había quórum, nadie del PSH estaba votando, nadie del Partido Liberal estaba votando, estaban solos, no había quórum, ellos solo tienen 50 votos", denunció el diputado del Partido Nacional, David Manaiza.

Por su parte, su compañera de bancada, Francis Argeñal, expresó: "son sinvergüenzas, sin votos aprueban leyes, porque tienen miedo".

Cuando la sesión legislativa de ese día inició, el presidente del Legislativo, Luis Redondo, consultó a la segunda secretaria, Luz Angélica Smith, si existía quórum: "Tenemos quórum, señor presidente", respondió la congresista.

En ese momento, según los registros, había presentes 95 diputados de todas las bancadas: Libertad y Refundación (Libre), Nacional, Liberal, Partido Salvador de Honduras (PSH), Democracia Cristiana (DC) y Partido Anticorrupción.

Seguidamente, la bancada del Partido Nacional presentó una moción de orden que buscaba derogar uno de los artículos del decreto 4-2022, conocido como "amnistía política" o "pacto de impunidad".

Sin embargo, el presidente del Congreso Nacional, Luis Redondo, no dio trámite a la moción y aseguró que era "improcedente", sin permitir al pleno de la Cámara que debatiera la moción.

La situación generó un nuevo estallido en la bancada del Partido Nacional, que se levantó de sus curules y comenzó a protestar frente a la mesa de la Junta Directiva.

Esto provocó que la bancada del Partido Liberal abandonara la sesión y posteriormente la del Partido Salvador de Honduras (PSH) hiciera lo mismo.

¿Había quórum o no?

El diputado de Libertad y Refundación (Libre), Ramón Barrios, aseguró que la sesión legislativa inició con 95 diputados y que el abandono de las bancadas del Partido Liberal y el PSH no era obstáculo para votar decretos.

El artículo 69 de la Ley orgánica del Poder Legislativo establece: "Las decisiones del Congreso Nacional se tomarán por la mitad más uno de los diputados presentes, excepto en los casos específicos que determine la Constitución de la República y la ley".

"Se inició con 95 diputados y entonces, la mitad más uno de ese número es 48 o 49, pero aquí había 50 diputados. Empezamos el quórum con 95, nosotros podemos continuar y, al momento de la aprobación, lo hicimos con la mitad más uno de los 95. Nosotros podemos continuar, por lo menos los 50 de Libre estábamos", expresó.

Sesión legislativa del 17 de agosto

'Redondo es un dictador', dice Espinoza

Sin embargo, la diputada del PSH, Maribel Espinoza, aseguró que el presidente del Congreso Nacional debió suspender la sesión al observar cómo se marchaban otras bancadas y la del Partido Nacional interrumpía el desarrollo de la misma.

"Los diputados del PSH nos retiramos porque es irresponsable seguir en el hemiciclo cuando ningún diputado escucha lo que se está leyendo, cuando no se nos da la palabra".

Espinoza aseguró que "él (Luis Redondo) debe moderar y es el único responsable de ese desorden en el hemiciclo".

Además, subrayó que se siguió con la discusión de proyectos de ley. "A pesar del ruido, siguió dando lectura a la sesión como si estuviéramos en condiciones normales", añadió.

La diputada del PSH expresó que Luis Redondo, al que calificó de "dictador", busca paralizar el Congreso Nacional y violenta la Constitución de la República.

"Acá no hay diálogo, impera la voluntad de Luis Redondo, el dictador del Congreso Nacional. Al no someter a votación del pleno la moción de orden presentada por el Partido Nacional, está cometiendo delitos. No nos permitió a nosotros, el pleno, debatir en torno a esa moción", cerró.

Las tensiones en el Legislativo y, sobre todo, la falta de diálogo y consensos, según analistas consultados por tunota.com, podrían afectar la elección del nuevo fiscal general y fiscal general adjunto de la República (2023-2028), que está programada para efectuarse antes del 1 de septiembre.

VEA: 'Luis Redondo está queriendo darse un autogolpe en el Congreso Nacional': Maribel Espinoza