El café sigue siendo uno de los principales motores de la economía hondureña, generando más de 2,000 millones de dólares en divisas y alrededor de un millón de empleos al año; no obstante, productores del grano lamentaron este miércoles en Frente a Frente el abandono estatal y el comercio injusto a los que se enfrentan año con año.
"Más de 60 mil millones (de lempiras) se inyectan a la economía, donde gana el ferretero, gana el panadero, ganan los pequeños negocios", así como las cerca de dos mil cafeterías que hay en todo el país, explicó Víctor Barahona, presidente de la Unión de Cooperativas Cafetaleras y de Servicios Agropecuarios (Uniocoop).
El caficultor fue uno de los invitados en el programa Frente a Frente de Canal 5 de este miércoles, cuando se conmemora el Día Internacional del Café.
El tema del programa fue "¿Cómo es posible que quienes mantienen viva la economía del país, los cafetaleros, sigan luchando entre precios injustos, deudas y abandono, mientras su café pone a Honduras en el mapa mundial?".
El dirigente mencionó también que la industria primaria, que en este caso es el café, genera aproximadamente un millón de empleos anuales, y eso significa que "reactivamos la economía, hay alegría para todos".
Pero, además, aseguró que "los productores tenemos capacidad de invertir más dinero en la finca para hacerla producir más, porque vienen retos y desafíos para el próximo año".
Precios del café que ilusionan y caídas que golpean
Para los caficultores, los precios internacionales del aromático marcan la diferencia entre la esperanza y la ruina.
"Por ejemplo ahorita, que los precios andan buenos y la caficultura se ve bien, cualquier persona se emociona y dice 'yo quiero sembrar café', pero cuando los precios se vienen abajo ese productor desaparece", expresó Boanerges Flores, campeón de la Taza de Excelencia 2012.
Explicó que, ante esa situación, son los "productores natos" los que sostienen la caficultura en Honduras.
"Nos merecemos ser reconocidos (...) y que los hondureños que están dentro de Honduras y fuera que se sientan orgullosos de nosotros como productores porque le estamos dando realmente a Honduras un realce", indicó Flores.
La cadena desigual del café
Otra situación que expusieron los productores es que, en el negocio mundial del café, se evidencia la disparidad entre lo que pagan los consumidores y lo que recibe el productor.
"La comercialización internacional es injusta", dijo el vicepresidente del Instituto Hondureño del Café (Ihcafé), Mario Suazo.
Para el caso, expuso que de una libra de café tostado y molido pueden salir unas 40 tazas. Solo una taza de café, en Estados Unidos y Europa, cuesta dos dólares como mínimo, aunque el precio puede alcanzar los cinco y hasta diez dólares.
Ahí, "son ochenta dólares por libra tostados y un quintal oro produce 80 libras tostado", continuó. "Son 6,400 dólares (167 mil lempiras) que la cafetería genera por un quintal", señaló.
"Y de esos 6,400, ahorita que hay buenos precios, el precio internacional promedio de este año fue 351 dólares, eso es el 10 por ciento, pero estamos hablando que de esos 351 dólares no todo le llega al productor, porque ya lleva la ganancia del exportador y del intermediario", explicó.
Al final, de todo el negocio global, "solo el 3 por ciento llega a los pequeños caficultores", puntualizó.
Intermediarios y ausencia del Estado
El director del Fondo Cafetero, Ever Rodríguez, se refirió también a los intermediarios. La dependencia de estos es otro factor que reduce la ganancia de los cafetaleros hondureños, sostuvo.
"Si todos los hondureños que producimos café hiciéramos lo que hizo Bonerjes: produjo su café, llegó y tiene un cliente al que le vende sin el intermediario que usted mencionaba, la historia es diferente, pero el mercado del país hoy por hoy tiene varios eslabones en la cadena", y cada uno lleva su parte del negocio, reconoció Rodríguez.
Los productores también reclaman mayor compromiso estatal, ya que por años los gobiernos han tenido a este sector en el abandono.
"Yo creo que los gobiernos en el país, y hablando de todos los gobiernos que han existido, no han tenido ese compromiso sincero, fuerte, para poder apoyar al sector productor", advirtió Wilmer Mendoza, vicepresidente de la Asociación Hondureña de Productores del Café (Ahprocafé).
Aclaró que ese apoyo no solo es un tema de precios, sino de cómo mejorar la parte técnica, las carreteras en las zonas productivas "y cómo el Estado también puede inyectar recursos".
Explicó que la parte técnica se maneja a través del Ihcafé y la parte de infraestructura es con el Fondo Cafetero, pero es bien difícil solo con recursos propios, entonces "ahí necesitamos la inyección del Estado".
Reconoció el beneficio del bono cafetalero, pero se preguntó cómo se ha distribuido y si realmente ha llegado a los productores de café.
En el tema de infraestructura, mencionó que "hemos agarrado una responsabilidad demasiado grande como sector cafetalero", ya que "con 15,000 kilómetros de carretera difícilmente nosotros vamos a llegar a sacar toda la cosecha. Ahí ocupamos la mano del gobierno", añadió Mendoza.
También lea: Turismo y café: la alianza que une a Honduras con España y Colombia
