En el programa "Frente a Frente" de este 24 de junio, conducido por Renato Álvarez, se abrió el debate sobre la tragedia ocurrida en el anillo periférico de Tegucigalpa, planteando la interrogante central: ¿Falló el corte de talud, fallaron las medidas de estabilización o falló la supervisión de las autoridades?
En la discusión participaron Alejandro Puerto, fiscal del Colegio de Ingenieros Civiles de Honduras; Isis Garrido, presidenta del Colegio de Arquitectos de Honduras; Manuel Rodríguez, director del Instituto Hondureño de Ciencias de la Tierra de la UNAH; y Julio Quiñónez, director del Sistema Municipal de Gestión de Riesgos de la Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC), quienes expusieron posturas técnicas, institucionales y de gestión sobre el colapso ocurrido.
Fallas acumuladas en el tiempo
Alejandro Puerto, fiscal del Colegio de Ingenieros Civiles de Honduras, explicó que no existe una sola causa del evento. "No es una causa la que detona el incidente, sino la sumatoria de una serie de causas" que se acumulan con el tiempo y alteran las condiciones del terreno.
Señaló que lo ocurrido representa "el final de una serie de procesos" que pudieron prevenirse con estudios geotécnicos más profundos y decisiones técnicas oportunas.
El agua como factor determinante
Durante el debate técnico, se reforzó la idea de que el agua es un factor clave. Se explicó que "el agua es el gran enemigo", ya que cuando el suelo se satura "aumenta el peso de la ladera, disminuye la resistencia del terreno y se generan presiones internas".
Manuel Rodríguez, director del Instituto Hondureño de Ciencias de la Tierra de la UNAH, añadió que estas condiciones se agravan con "fracturas internas que nadie pudo ver", lo que puede generar "planos de falla" invisibles.
Intervención humana y estabilidad del talud
Isis Garrido, presidenta del Colegio de Arquitectos de Honduras, señaló que "la saturación del agua fue uno de los factores de mayor impacto", pero también advirtió que el problema se agrava con "la pendiente del corte del talud que está sumamente vertical".
Indicó además que al "eliminar los soportes naturales" se incrementa el riesgo, aunque recalcó que existen medidas de mitigación como anclajes, micropilotes y drenajes para estabilizar.
Supervisión y señales previas
Manuel Rodríguez advirtió que estos procesos de deterioro no son inmediatos, se van desarrollando durante años: "Esto fue algo paulatino que fue avanzando", explicó, al señalar que la falta de monitoreo permite que grietas y desprendimientos pasen desapercibidos.
También alertó que "no debemos ser confiados de ninguna manera" y que este tipo de obras requieren análisis constantes y supervisión técnica permanente.
Respuesta institucional y control urbano
Desde la Alcaldía Municipal del Distrito Central, Julio Quiñónez afirmó que existe un reglamento de reducción de riesgo desde 2018 y que actualmente se trabaja en su actualización.
Explicó que con la actualización del reglamento se busca que las nuevas construcciones incluyan sistemas de drenaje, estabilización y control de taludes. También aseguró que se está formando personal técnico: "Hemos graduado 49 oficiales de prevención", con capacidad de autorizar o rechazar permisos de construcción.
Consenso final del debate
El programa concluyó que la tragedia no se explica por un solo fallo. Como se desprende del debate, hubo una combinación de factores naturales, técnicos y de supervisión.
En palabras del análisis general, 'falló todo esto, fallaron un montón de factores', dejando en evidencia la necesidad de mayor control, monitoreo y planificación en zonas de riesgo de la capital.
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