La detección del primer caso de influenza aviar en una granja comercial de Santa Bárbara encendió las alertas sanitarias en Honduras y abrió el debate sobre la capacidad del país para evitar que la enfermedad derive en una crisis alimentaria que afecte el abastecimiento de productos básicos como el pollo y los huevos.

El tema fue analizado este martes en el programa Frente a Frente, donde representantes del Gobierno, organismos internacionales y productores avícolas coincidieron en que la situación se encuentra bajo control, aunque advirtieron que mantener la vigilancia y fortalecer las medidas de bioseguridad será clave para evitar nuevos brotes.

Durante el foro participaron el director general del Servicio Nacional de Sanidad e Inocuidad Agroalimentaria (Senasa), Rafael Rodríguez; el representante del Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (OIRSA), Guillermo Cruz; el presidente de la Asociación Nacional de Avicultores de Honduras (Anavih), Norman Fasquelle; y el productor avícola Donaldo Polanco.

Sacrifican 32 mil aves para contener el virus

Las autoridades confirmaron que el brote detectado en una granja comercial obligó al sacrificio preventivo de 32 mil aves como parte de los protocolos internacionales establecidos para evitar la propagación de la enfermedad.

Pese a ello, los expertos aseguraron que no existe riesgo inmediato de desabastecimiento ni razones para incrementos injustificados en los precios del pollo y los huevos, dos de los principales alimentos que consumen las familias hondureñas.

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Vigilancia activa en granjas y aves de traspatio

El director de Senasa, Rafael Rodríguez, explicó que tras la detección del caso se activaron los protocolos de emergencia para contener el virus y evitar que se extienda a otras explotaciones avícolas.

Según detalló, las autoridades mantienen vigilancia permanente en granjas comerciales y en aves de traspatio ubicadas en comunidades cercanas al foco detectado.

Rodríguez informó que los equipos técnicos han realizado inspecciones en alrededor de 180 comunidades y efectuado censos de más de 240 mil aves domésticas.

Hasta el momento, aseguró, no se han identificado nuevos casos fuera de la granja donde se confirmó inicialmente el brote.

“Los equipos están en campo de manera permanente y no hemos encontrado afectaciones en otras granjas. También hemos inspeccionado aves de traspatio y no se han detectado nuevos contagios”, explicó.

 Rafael Rodríguez director de Senasa.

La bioseguridad, la principal defensa

Los representantes del sector avícola coincidieron en que la bioseguridad constituye la herramienta más efectiva para impedir la propagación de la influenza aviar.

El presidente de Anavih, Norman Fasquelle, indicó que las granjas hondureñas operan bajo estrictos protocolos sanitarios, aunque reconoció que las medidas han sido reforzadas tras la aparición del virus.

Por su parte, el productor Donaldo Polanco señaló que se han restringido aún más los accesos a las granjas y se ha incrementado el uso de desinfectantes en vehículos, equipos y personal.

Asimismo, recomendó suspender temporalmente actividades no esenciales dentro de las explotaciones avícolas para reducir cualquier riesgo de ingreso del virus.

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Autoridades descartan riesgos para el consumo humano

Uno de los principales mensajes transmitidos durante el programa fue que la carne de pollo y los huevos continúan siendo seguros para el consumo humano.

El representante de OIRSA, Guillermo Cruz, explicó que la influenza aviar afecta principalmente a las aves y que los sistemas de vigilancia implementados en Honduras permiten detectar y controlar oportunamente cualquier eventualidad.

Además, destacó que el país ha desarrollado durante años simulacros, capacitaciones y entrenamientos especializados para responder a emergencias sanitarias de esta naturaleza.

“Una de las fortalezas de Honduras es la coordinación que existe entre las autoridades sanitarias y el sector productivo, lo que permite actuar rápidamente ante cualquier amenaza”, afirmó.

Guillermo Cruz representante de OIRSA.

Productores solicitan emergencia sanitaria

Durante el foro, los representantes del sector avícola solicitaron al Gobierno agilizar una declaratoria de emergencia sanitaria que permita fortalecer las acciones de prevención y acceder a mecanismos de cooperación internacional.

Según explicaron, esta medida facilitaría recursos para ampliar la vigilancia epidemiológica y brindar respaldo a los productores que eventualmente resulten afectados por sacrificios preventivos de aves.

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Un sector clave para la alimentación nacional

La preocupación por la influenza aviar radica en la importancia que tiene la industria avícola para la economía y la alimentación de Honduras.

El pollo y los huevos representan una de las principales fuentes de proteína para millones de familias, por lo que cualquier afectación en la producción tendría repercusiones directas en la seguridad alimentaria del país.

Por ahora, las autoridades aseguran que el virus permanece contenido y que el abastecimiento nacional está garantizado. Sin embargo, advierten que el éxito dependerá de mantener la vigilancia constante y del compromiso de productores y ciudadanos para reportar cualquier caso sospechoso.