Honduras contará con una nueva política de Estado para abordar el déficit habitacional y promover alternativas que permitan a más familias acceder a una vivienda digna. La medida busca establecer una estrategia de largo plazo frente a las dificultades económicas que enfrentan miles de hogares para comprar una casa.
La Política Nacional de Vivienda y Asentamientos Humanos recibió la aprobación del Consejo de Ministros el sábado 17 de octubre, mediante un decreto ejecutivo PCM. Con esta decisión, las autoridades buscan coordinar acciones para impulsar proyectos habitacionales y mejorar las condiciones de acceso al financiamiento.

El país enfrenta un déficit estimado en 1.6 millones de viviendas, una cifra que incluye tanto la necesidad de construir nuevas casas como las mejoras que requieren numerosas unidades habitacionales. La nueva política pretende orientar los esfuerzos institucionales para atender esta problemática de manera progresiva.
Política de vivienda en Honduras: ¿qué contempla?
La estrategia busca involucrar a instituciones públicas, entidades financieras, empresas constructoras e inversionistas privados para ampliar las opciones habitacionales disponibles. La intención es promover soluciones que respondan a las necesidades de diferentes sectores de la población, especialmente de los hogares con menos recursos económicos.
La ministra de Vivienda y Asentamientos Humanos, Francis Argeñal, destacó la aprobación del instrumento como un paso para establecer una ruta de trabajo que trascienda una sola administración gubernamental.

"Se ha trazado la línea, se ha marcado la pauta, a través de la aprobación de una política de Estado, que no había existido", expresó la funcionaria.
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Bonos y subsidios entre las alternativas habitacionales
Como parte de las iniciativas relacionadas con el acceso a una vivienda, la Secretaría de Vivienda y Asentamientos Humanos ha trabajado en el Plan Nacional para la Inclusión Financiera en Vivienda 2026-2030. Esta propuesta contempla mecanismos de apoyo económico para facilitar la compra de casas mediante créditos hipotecarios.
Entre las opciones planteadas figuran bonos para reducir el monto que una familia necesita financiar y subsidios que cubran temporalmente una parte de las cuotas mensuales. Los beneficios estarían dirigidos principalmente a hogares con ingresos de entre uno y cuatro salarios mínimos de referencia.
Los ejemplos presentados para este esquema muestran que una vivienda unifamiliar valorada en 900,000 lempiras podría pasar de una cuota estimada de 7,863 a 4,891 lempiras mensuales durante el primer año, con los apoyos previstos. No obstante, las condiciones definitivas para acceder a estos beneficios aún deben precisarse.
El desafío de reducir el déficit habitacional
La aprobación de la política ocurre en un contexto en el que Honduras necesita aumentar la construcción de viviendas y superar obstáculos como el encarecimiento de los terrenos, los materiales y los trámites para desarrollar proyectos.
Estimaciones del sector señalan que el país requeriría construir alrededor de 100,000 viviendas al año para comenzar a disminuir significativamente el déficit acumulado. Sin embargo, la producción se ha mantenido por debajo de esa cifra.

La aplicación de la nueva política dependerá de la disponibilidad de recursos, la coordinación entre las instituciones y la ejecución de programas concretos. Las autoridades también deberán definir los mecanismos mediante los cuales las familias podrán acceder a las soluciones habitacionales que se impulsen.
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