La prolongada ausencia de lluvias en Honduras y las altas temperaturas han provocado severas pérdidas en los cultivos de primera a nivel nacional.

Esta crisis hídrica golpea fuertemente a los productores, reduciendo drásticamente la cosecha local de granos esenciales.

Ante la imposibilidad de satisfacer la demanda interna con la siembra del campo hondureño, las autoridades y la industria privada preparan compras en el exterior.

La medida busca estabilizar los inventarios y proteger el bolsillo de los consumidores frente a probables alzas de precio.

A pesar de los esfuerzos del sector agropecuario por resembrar y fertilizar, el impacto climático impone un reto histórico para la producción alimentaria.

La estrategia gubernamental se enfoca en complementar la oferta nacional mediante contingentes de compra en el mercado internacional.

Pérdidas agrícolas e incremento de costos en el campo

Los agricultores de zonas como el departamento de Yoro y el Corredor Seco han reportado la pérdida casi total de sus primeras siembras por la sequía.

El secamiento prematuro de las raíces obligó a muchos a preparar nuevamente la tierra y realizar inversiones dobles en semilla.

Este escenario genera un desincentivo financiero masivo para el pequeño y mediano productor, cuyos costos operativos se han disparado.

Lee también: Cosechar agua antes de perderlo todo: la apuesta frente a la sequía

Contingentes de importación para arroz, maíz y frijol

Para prevenir un desabastecimiento agudo, la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG) habilitará la llegada de importantes volúmenes de arroz desde mercados como Brasil.

Asimismo, se contemplan licencias para ingresar maíz blanco y amarillo destinado al consumo humano e industrial.

En el caso del frijol, se monitorea el abastecimiento regional para recurrir a compras contingentes si la cosecha de postrera no logra suplir la demanda. Estas importaciones buscan asegurar la seguridad alimentaria y evitar la especulación de precios en los mercados populares.

hombre agua
El secamiento de raíces obligó a preparar nuevamente la tierra y gastar el doble en semillas, disparando los costos agrícolas. Foto: Cortesía.

Mecanismos de incentivo y respaldo a la siembra local

A la par de las compras externas, la agroindustria molinera impulsa la creación de un fondo de incentivos que aportará un valor adicional por quintal al productor nacional.

Este esquema se financiará en parte por las aportaciones de las mismas importaciones fuera del tratado de libre comercio.

Por su parte, el Estado proyecta destinar un mayor porcentaje de sus bonos e incentivos agrícolas hacia la siembra de frijol para el próximo ciclo.

La meta de las autoridades es otorgar liquidez a los campesinos golpeados por la sequía en Honduras y sostener la producción agrícola interna.

Relacionado con el tema: SAG advierte que se perderá la siembra del Corredor Seco, pero descarta escasez de granos