Un avión militar de Estados Unidos aterrizó este mediodía del lunes en el Aeropuerto Internacional Ramón Villeda Morales, en San Pedro Sula, Cortés, al norte de Honduras, con al menos 44 migrantes hondureños deportados.
Este es el tercer vuelo militar enviado con migrantes hondureños bajo la nueva política migratoria del presidente estadounidense Donald Trump.
El 31 de enero llegaron 126 hondureños retornados en dos vuelos militares; con los 44 de este 10 de febrero, suman 170 compatriotas.
Los migrantes, tanto los que llegan en aviones militares como los de vuelos regulares, son recibidos por autoridades de Migración y de la Cancillería de la República.

El gobierno les ofrece un bono de 100 dólares y mil dólares de capital semilla para emprender un pequeño negocio, como parte del programa "Hermano, hermana, vuelve a casa".
"Nuestros connacionales deben llegar en libertad, tal como lo son en su patria. Eso es lo que hemos dialogado con Estados Unidos", expresó Wilson Paz, director del Instituto Nacional de Migración (INM), en el programa Noticieros Hoy Mismo de TSi.
El funcionario anunció que el martes 11 de febrero llegará otro vuelo militar, aunque aún se desconoce la cantidad de hondureños deportados que traerá.
Honduras no descarta también recibir vuelos militares con migrantes los fines de semana.
Deportaciones 2025
Más de 4,500 hondureños han sido deportados en lo que va del 2025, según cifras del INM.
De acuerdo con cifras oficiales, alrededor de 1.5 millones de hondureños, entre residentes legales e indocumentados, viven en Estados Unidos. De ellos, 250 mil tienen orden de deportación, aunque no están bajo resguardo de las autoridades estadounidenses.
El Comisionado Nacional de los Derechos Humanos en Honduras (Conadeh) ha solicitado a las autoridades del país que establezcan mecanismos de seguridad para proteger la vida de los hondureños retornados que han sido víctimas de desplazamiento forzado por violencia.
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