A 11 días de que se termine el Tratado de Extradición entre Honduras y Estados Unidos, las autoridades hondureñas no tienen planeado cancelar la denuncia hecha el pasado septiembre de 2024.

A pesar de que es una herramienta importante para combatir el crimen y el narcotráfico, el gobierno de Honduras mantiene firme su decisión de dar por finalizado el tratado.

"Por ahora no tengo otra instrucción de la presidenta, cualquier dinámica que se pueda dar de dialogo con la administración Trump pues estamos abiertos. La mayor parte del dialogo se ha dirigido al tema migratorio", aseveró este lunes el canciller Eduardo Enrique Reina.

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Aunque Reina admitió que han trabajado muy bien y han tenido buenas platicas sobre la migración con el gobierno de Donald Trump, de momento no se ha tocado el tema de la extradición.

"La extradición es una herramienta muy importante, de hecho lo hemos dicho, la preocupación nuestra es que no se use para temas políticos sobre todo en términos electorales", arguyó.

El canciller argumentó que cuando la embajadora estadounidense Laura Dogu cuestionó una visita de altos funcionarios de la Secretaría de Defensa a Venezuela: el exministro de Defensa José Manuel Zelaya y el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, Roosevelt Hernández, hubo conspiraciones en contra del gobierno.

En ese momento ambos se reunieron con el ministro de Defensa venezolano, Vladimir Padrino, acusado de narcotráfico en Estados Unidos desde 2019. El comentario de Dogu fue calificado como "injerencia".

"Nos preocupó porque por informaciones de inteligencia en ese momento, algunos oficiales de alto nivel de las Fuerzas Armadas comenzaron a conspirar, digámoslo así, sobre el jefe del Estado Mayor Conjunto", señaló Reina.

En ese sentido, preocupó por el rol de las Fuerzas Armadas en las elecciones y no "podía permitir que la extradición fuera usada como herramienta política", reiteró el funcionario.