La confirmación oficial de Medicina Forense de San Pedro Sula ha puesto fin a semanas de incertidumbre en el caso de la joven Yorleni Alas, de 18 años, desaparecida desde el pasado 4 de mayo en Puerto Cortés, Cortés, al norte de Honduras, tras salir de su primer día de trabajo cerca de la playa municipal.
Las autoridades forenses confirmaron el 23 de junio que la osamenta hallada días después en el sector Nuevos Horizontes corresponde a la joven, cerrando así la fase de identificación científica que había mantenido en expectativa a su familia y a la población.
El hallazgo había generado sospechas desde un inicio, debido a que entre los restos se encontraron accesorios similares a los que la joven solía portar, como una cadena y una pulsera.
La desaparición de Yorleni Alas
Según el expediente del caso, la desaparición ocurrió en horas de la madrugada del 4 de mayo luego de que Yorleni Alas saliera de su jornada laboral junto a su hermana. Ambas fueron abordadas por un hombre en motocicleta, identificado posteriormente como Joseph Turcios Hernández, quien les ofreció trasladarlas a su casa a cambio de 150 lempiras.
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De acuerdo con el testimonio familiar, el conductor primero llevó a la hermana de Yorleni, quien posteriormente denunció haber sido víctima de abuso sexual. Tras dejarla, el sujeto regresó por la joven de 18 años, momento desde el cual se perdió todo rastro de su paradero.
Mientras tanto, el sospechoso del caso permanece bajo custodia policial, acusado de abuso sexual, a la espera de que la investigación amplíe los cargos en su contra, que ahora incluyen la desaparición y posible homicidio de la joven.
Padre de Yorleni exige justicia
Desde las afueras de Medicina Forense, el padre de la víctima, Noé Pérez, expresó su dolor y exigió justicia. "Lo que estamos esperando es que nos entreguen el cuerpo para darle santa sepultura, pero ya está confirmado que es ella", declaró.
Pérez también hizo un llamado a las autoridades para que el caso no quede en la impunidad. "Ahora lo que pedimos es justicia, queremos ver a esa persona en la cárcel", agregó.

Noé Pérez recuerda a su hija como una joven cariñosa y apasionada por el fútbol. "Los recuerdos de mi hija los tengo tan presentes que cuando llego a mi casa me parece que me está saludando y gritándome. Los hijos, aunque estén grandes, siempre juegan con uno, y eso hacía Yorleni", expresó.
Organizaciones feministas han reiterado que este caso refleja la violencia persistente contra las mujeres en Honduras, donde se han reportado más de 135 muertes violentas en lo que va de 2026, además de múltiples denuncias de desapariciones sin resolver.
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