El municipio de Protección atraviesa una de las historias más tristes desde su fundación, luego que el pasado 18 de marzo salieran cuatro jóvenes con rumbo a Estados Unidos en busca del "sueño americano", sin saber que se convertiría en una verdadera pesadilla.
Uno de los jóvenes es Edin de Jesús Umaña Madrid, quien recibió ayuda por parte de su familia para costear su viaje y hoy su madre, Carlota Madrid, se encuentra delicada de salud y en medio de la zozobra sin tener información de su hijo.
"Yo quisiera saber cómo está en el hospital, que me digan como está, si está bien o como está. He estado orándo al señor para que mi hijo esté bien allá en México", dijo la sexagenaria en medio de las lágrimas.
En la aldea Nuevo Porvenir, en Protección, la mayoría de sus habitantes se dedican a la agricultura y una mínima parte tiene sus cabezas de ganado, pero esto no es suficiente para sacar de la pobreza a las familias.
Esta situación ha obligado a los jóvenes a salir de estas pequeñas comunidades de Honduras y emigrar a Estados Unidos en busca de mejores oportunidades, como el caso de Dixon Aaron Córdoba Madrid.
"Aquí no hay fuentes de trabajo, aquí hay que luchar por sí solos, o producir en algún pedazo de tierra para poder hacer algo para sobrevivir. No hay entradas de dinero, aquí solo es de ir batallando", comentó José Córdoba Ramos, padre de Dixon Aaron.
Falta de oportunidades los obligó a migrar
En esta pequeña comunidad también creció Jesús Adonay Alvarado, otro de los migrantes hondureños que dejó a su familia para mudarse al municipio de Choloma, Cortés.
Sin embargo, los malos salarios y el alto costo de vida lo obligaron a emprender la ruta migratoria.
"No sabemos nada. Dicen que están vivos y luego dicen que desaparecidos, en hospitales, pero no se sabe la realidad", lamentó Alba Luz Madrid, madre de Jesús Adonay.
Juan Carlos Tróchez era el único que vivía en el centro del municipio de Protección y su familia asegura que permanece con signos vitales, pero grave.
"Lo único que sé es que estaba en el hospital, pero grave. Nos dijeron que estaba bastante mal y que estaba en coma", mencionó Ingrid Yisbeth Reyes, esposa de Tróchez.
Pese al esfuerzo hecho por las autoridades de Protección, la información es escueta y solo se sabe que los cuatro jóvenes se encontraban en el centro de detención del Instituto Nacional de Migración (INM).
"Hemos estado en constante comunicación con los familiares y ellos lo que quieren saber es la realidad de sus parientes, saber si están muertos o vivos", dijo el alcalde de Protección, Antonio Guillén.
En la aldea Nuevo Porvenir, al menos 80 jóvenes han dejado la agricultura para emprender el "sueño americano" en los últimos años.
Tragedia en México
Al menos 39 muertos y 28 heridos dejó un incendio en un centro de detención de migrantes en Ciudad Juárez, fronteriza con Estados Unidos, informó el martes el Gobierno de México, que atribuyó el fuego a personas que protestaban contra su deportación.
El INM dijo en un comunicado que, tras realizar un recorrido por los hospitales donde fueron internadas las víctimas, se confirmaron 39 muertes. Horas antes había informado que sumaban 40, pero más temprano que 39 decesos.
El nuevo balance no detalla el número de heridos, aunque el más reciente daba cuenta de 28.
Entre los migrantes se encontraban al menos 13 hondureños, de los que ocho sobrevivieron, de acuerdo a información de la Cancillería de Honduras, y cinco fallecieron.
Nacionalidades
Al momento del incendio en el centro de detención había una persona de Colombia, una de Ecuador, 12 de El Salvador, 28 de Guatemala, 13 de Honduras y 13 de Venezuela.
El INM no explicó cuántas personas fallecidas hay por nacionalidad.
Los heridos, algunos graves, fueron trasladados a cuatro hospitales, según las autoridades; mientras, el INM coordina acciones con funcionarios consulares para identificar a los fallecidos.
Vea además: Sobreviven 8 de los 13 migrantes hondureños quemados en México; autoridades buscan otros 5
