Un migrante ecuatoriano que salvó a un niño venezolano de dos años en la selva del Darién fue detenido recientemente en Texas y llevado a un centro en Mississippi, desde donde ha solicitado asilo, según confirmó él mismo a Noticias Telemundo.

"Me entregué a migración y ellos me dijeron: 'Ok, ¿vas a pedir asilo? Ok, te vamos a poner en un centro de detención y ahí esperas tu proceso y te otorgamos el asilo en los siguientes días'", contó el migrante Alejandro Bueno, de 19 años.

A pesar de su acción como buen samaritano, el destino le jugó una mala pasada, pero espera algún día volver a encontrarse con el pequeño Keiler Ramírez, a quien ayudó a atravesar la peligrosa jungla del Darién, en la frontera entre Colombia y Panamá.

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Keiler se encuentra bien y está en México junto a su madre y un hermanito, quien anhela llegar ilegalmente a Estados Unidos.

"Ojalá que él también llegue a Estados Unidos para conocerlo más, darle un abrazo y jugar un rato con él", expresó Bueno, aspirando a que las autoridades estadounidenses le concedan asilo.

El caso de Keiler

El migrante ecuatoriano llevó en sus hombros durante 10 horas al niño Keiler luego de que su madre no pudiera continuar el duro viaje por el Darién.

Alejandro Bueno contó a Telemundo que, a pesar del cansancio, decidió seguir con el pequeño, quien con sus risas le daba ánimos.

"A ratos, el niño lloraba por su mami. Pero no lo quería dejar solo, ojalá algún día lo vuelva a ver", mencionó el ecuatoriano al canal, después de entregar al niño a los técnicos de las Naciones Unidas y Unicef, que se encontraban en la zona fronteriza.

Días después, la madre de Keiler logró cruzar las fronteras y llegó a México, donde se reunió con su bebé.

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