El pasado 13 de mayo, las autoridades de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos encontraron abandonada a la pequeña Emely Váldez, una migrante de 8 años, quien caminaba entre la maleza junto a un grupo de centroamericanos en el estado fronterizo de Texas.

Hace seis años, su madre Glenda Valdez, una migrante hondureña, había partido junto a otros compatriotas rumbo a Estados Unidos en busca del sueño americano, dejando a Emely, su hija mayor, junto a su madre.

Según relató la hondureña a la agencia AP, hace unas semanas se encontraba en su casa viendo un noticiero, cuando de repente, pasaron una foto de una menor, con una sudadera roja y descalza, en la zona fronteriza entre Estados Unidos y México.

Aquella imagen dejó marcada a Glenda, que aseguró que tuvo una corazonada al ver a la menor.

Sin embargo, no solo mostraron la foto de Emely, sino que se difundió un vídeo, en donde aparecía la pequeña explicando que buscaba a su madre.

La menor contó que no traía (llevaba) nada, que había perdido el número de su madre y no sabía dónde vivía, pero que ella la estaba "esperando".

La pequeña dio algunos detalles a los periodistas, que pensó que podrían servir para identificar a su progenitora.

"Su cabello es rizado, pero a veces se lo alisa. Y tiene un anillo en el labio", comentó.

Emely se reúne con su madre, Glenda Valdez, en el Aeropuerto Internacional Austin-Bergstrom, Estados Unidos. (Foto: Cortesía AP)

¿Cómo llegó a la frontera?

Al ver a su hija en la pantalla, la migrante hondureña, comenzó a hacer llamadas a las autoridades estadounidenses, así como a las agencias de refugiados para tratar de recuperarla, según contó a AP.

"Estaba como en shock, honestamente, porque imagina que estás viendo la televisión y de repente ves a tu hija", comentó la madre de la menor.

Además, contó que su familia no le notificó que Emely había sido enviada a Estados Unidos, pues desde que partió de Honduras, el padre de la menor decidió hacerse cargo de ella.

Y, según el relato de la hondureña, Emely le habría contado que tenía una nueva madrastra que no la trataba bien.

Fue entonces que su papá decidió ponerla al cuidado de un adulto, que fue la persona que la ayudó a viajar hasta Estados Unidos, pero en el trayecto le perdió la pista.

El miércoles de la semana pasada, su madre recibió la llamada donde le informaron que pronto se reencontrarían; y el sábado, le anunciaron que ese reencuentro sería el domingo.

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