Una enorme ruptura bajo el océano Pacífico llamó la atención de la comunidad científica luego de que investigadores lograran observar cómo una zona de subducción comienza a fragmentarse frente a las costas del noroeste de América del Norte.
Aunque el hallazgo puede sonar alarmante, los científicos aclaran que la Tierra no se está partiendo en dos ni enfrenta una catástrofe inmediata. El fenómeno avanza a escala geológica y cada etapa puede tardar millones de años.
Un equipo encabezado por el geólogo Brandon Shuck analizó la zona de subducción de Cascadia, donde las placas oceánicas Juan de Fuca y Explorer se introducen lentamente debajo de la placa Norteamericana.
Los investigadores utilizaron información del Experimento de Imágenes Sísmicas de Cascadia de 2021 (CASIE21) para observar la estructura que permanece debajo del fondo marino.
Durante aquella expedición, un barco científico emitió ondas hacia el subsuelo y registró sus rebotes mediante instrumentos submarinos. Con esos datos, los especialistas consiguieron imágenes detalladas de fallas y fracturas que atraviesan las placas.
Una ruptura de unos 75 kilómetros
Entre los resultados destaca una ruptura que se extiende aproximadamente 75 kilómetros. Los científicos también identificaron una zona donde una parte de la placa presenta un desplazamiento vertical cercano a cinco kilómetros.
El estudio muestra que la zona de subducción no desaparecerá de forma repentina. En cambio, diferentes segmentos se desprenden poco a poco mientras otras partes continúan introduciéndose debajo del continente.
Shuck comparó este comportamiento con un tren que descarrila vagón por vagón, en lugar de sufrir un accidente completo en un solo momento.
Este proceso también puede generar pequeñas placas tectónicas y modificar gradualmente los límites entre ellas.
¿Por qué se rompe una placa tectónica?
La superficie terrestre está formada por grandes placas que permanecen en constante movimiento. Estas estructuras pueden chocar, separarse o deslizarse unas junto a otras.
En una zona de subducción, una placa se introduce debajo de otra y avanza hacia el interior de la Tierra. Este movimiento interviene en la formación de volcanes, cadenas montañosas y algunos de los terremotos más fuertes del planeta.
Sin embargo, las zonas de subducción tampoco permanecen activas para siempre.
Los investigadores consideran que Cascadia ofrece una oportunidad excepcional para observar cómo una de estas estructuras comienza lentamente a terminar su ciclo.
A medida que algunos fragmentos se separan, la placa pierde parte de la fuerza que la empuja hacia el interior terrestre. Con el paso de millones de años, este mecanismo puede detener la subducción en determinados sectores.
¿La fractura puede provocar un gran terremoto?
El descubrimiento no significa que un terremoto devastador vaya a ocurrir próximamente.
Los investigadores señalan que el nuevo hallazgo no modifica de manera significativa el nivel de amenaza sísmica que ya conocen los especialistas para la región de Cascadia.
Sin embargo, esa zona mantiene capacidad para generar terremotos de gran magnitud y tsunamis debido al movimiento y acumulación de tensión entre las placas tectónicas.
Algunos sectores continúan unidos y acumulando energía, por lo que los científicos estudian ahora si las rupturas descubiertas pueden influir en el punto donde comienza un terremoto o en la distancia que alcanza una ruptura sísmica.
Los nuevos datos ayudarán a mejorar los modelos que los expertos utilizan para analizar posibles terremotos y tsunamis en el noroeste del Pacífico.
Por ahora, el hallazgo permite observar con un nivel de detalle poco común un proceso que transforma lentamente la superficie del planeta.
Lejos de anunciar que “la Tierra se está partiendo”, la investigación muestra cómo las placas tectónicas nacen, cambian y finalmente pueden fragmentarse a lo largo de millones de años.
LEE: Estas son las ciudades de América con alto riesgo ante grandes terremotos
