La pandemia del covid-19 destruirá en 2021 el equivalente a 125 millones de empleos en todo el mundo, advirtió el miércoles (27.10.2021) la Organización Internacional del Trabajo (OIT), tras alertar que la recuperación del mercado laboral global se ha estancado, lo que le ha llevado a empeorar sus previsiones.

A mediados de año la organización había estimado que a finales de 2021 se perderían horas de trabajo equivalentes a 100 millones de puestos de trabajo, una cifra que ha aumentado en 25 millones tras observar que en el tercer trimestre las cifras son incluso peores que a comienzos del año.

En el primer trimestre de 2021 la pérdida de horas de trabajo equivalió a 131 millones de empleos, en el segundo subió a 140 millones, en el tercero se situó en 136 millones y para el cuarto se calcula que aún ascienda a 94 millones, según el informe sobre efectos de la pandemia en el empleo publicado por la OIT.

VEA: ¡Crisis de empleados! En Estados Unidos, las empresas buscan trabajadores desesperadamente

Las cifras se calculan en relación con el cuarto trimestre de 2019, el último antes de la pandemia, y no sólo tienen en cuenta las pérdidas totales de puestos de trabajo, sino también la reducción de jornadas laborales y otros factores que contribuyeran a un descenso de horas trabajadas.

Aunque la situación es mejor que la de 2020, año en el que se perdió el equivalente a 255 millones de empleos, la OIT advierte en su informe de un "estancamiento de la recuperación mundial" acompañado de "disparidades significativas entre las economías avanzadas y en desarrollo".

Pérdida de empleos en continentes

En ese sentido, mientras en Europa la pérdida de horas de trabajo respecto a los niveles prepandemia fue en el tercer trimestre del 2.5 por ciento, en Asia se situó en el 4.6 por ciento, en África subió al 5.6 por ciento; en América, al 5.4 por ciento, y en los países árabes, al 6.5 por ciento.

TAMBIÉN: Reino Unido ofrece más de 10 mil visas para personas que necesiten un empleo temporal

La organización con sede en Ginebra considera que estas diferencias regionales se deben sobre todo al distinto ritmo de vacunación entre países desarrollados y en desarrollo, teniendo en cuenta que la tasa de inoculación roza el 60 por ciento en las economías de altos ingresos y sólo es del 1.5 por ciento en los países más pobres.

Mayores tasas de vacunación suponen un relajamiento de las restricciones en los lugares de trabajo, por lo que su influencia en las perspectivas del mercado global es muy significativo: en el tercer trimestre, casi dos tercios de los 136 millones de empleos perdidos (o equivalentes) se perdieron en economías medias o bajas. 

PUEDE LEER: El covid-19 dejó sin empleo a 13 millones de mujeres en América Latina, según la OIT