El anuncio del ruso Román Abramóvic sobre la venta de las acciones de su equipo, el club inglés Chelsea, ha desencadenado un acorralamiento a multimillonarios rusos luego de las sanciones al Kremlin por la invadir a Ucrania el pasado 23 de febrero.

Las sanciones a Rusia, aplicadas por la Unión Europea y Estados Unidos, se presentan como las armas más letales, pues han vulnerado los puntos principales de ese país: sus millonarios.

Estados Unidos ha anunciado que se "apoderará" de yates, apartamentos de lujos y sus aviones privados, y a ello se suma el anuncio de la Unión Europea que aplicará sanciones a unas 23 personalidades de alta jerarquía en Rusia.

Las personas que ocupan estas listas (que son objeto de estas sanciones) no son simples multimillonarios, sino "miembros de la oligarquía rusa", una élite que ha logrado amasar fortunas debido a sus profundas conexiones con el Kremlin.

Las sanciones se basan en que los multimillonarios rusos "se han enriquecido a expensas del pueblo ruso", además de ser los principales "responsables" de que Rusia se haya fortalecido en su potencial para impulsar una invasión a Ucrania.

Los miembros de la oligarquía rusa se han visto acosados por las sanciones occidentales. (Foto: Semana)

Los Multimillonarios

Multimillonarios como Serguéi Lavrov, Vladímir Putin, Oleg Deripaska, Vagit Alekpérov, Mikhail Fridman y Román Abramóvic se encuentran en la mira de estas sanciones por ser los principales dueños de empresas, compañías energéticas y de materias primas que venden sus productos en los mercados internacionales.

Sus multimillonarias empresas han quedado completamente aisladas de la fuente de sus ganancias. Aunque tienen sus productos, no pueden acceder a los mercados para comercializarlos.

Oleg Deripaska, jefe industrial del aluminio en Rusia, movió uno de sus lujosos yates a las Maldivas. Mientras tanto, el yate del magnate petrolero Vagit Alekpérov se habría desplazado hacia Montenegro luego del endurecimiento de las sanciones.

El miedo de estos magnates rusos se hizo más evidente cuando el dueño del Chelsea tomó la decisión de vender su equipo.

Abramovich dijo que todos los dineros recibidos por la venta del club servirán para financiar una fundación destinada a ayudar a las víctimas de la guerra.

El miedo del empresario puede estar relacionado con las profundas relaciones que mantiene con el Gobierno ruso.

Esto, a pesar de ser una figura que se caracteriza por su bajo perfil, a diferencia de colegas cuyas conexiones con el Kremlin y el beneficio de sus políticas son evidentes.

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