La policía del Vaticano decomisó el domingo (24.10.2021) la bandera a un cubano que escuchaba la Misa del Angelus oficiada por el papa Francisco en la Plaza de San Pedro.
El joven se encontraba de pie, en silencio, con la bandera abierta sobre su pecho; y fue abordado por varios guardias de Seguridad que le quitaron la bandera, según informó Infobae.Cabe mencionar que decenas de cubanos residentes en Italia se concentraron hoy en las puertas del Vaticano; como una muestra de respaldo a la convocatoria a una gran movilización contra el gobierno de ese país caribeño prevista para el 15 de noviembre próximo.
Podría interesarle: ¡Impresionante! Así se formó una tromba marina frente a la costa de Cuba que aterrorizó a la poblaciónSin embargo, solo se permitió el acceso a 50 y se les advirtió que no admitirán consignas ni banderas. “Sin consignas ni carteles, sin banderas y solo cincuenta personas pueden entrar” fueron las condiciones que impuso la ciudad del Vaticano.Los cubanos auto convocados explicaron que ellos no intentaban manifestar; sino simplemente mostrar las banderas durante la misa para hacer visible la situación en la Isla.Tras la misa los cubanos gritaron: “Si Cuba está en la calle nosotros también”, en apoyo a los que saldrán a manifestar el 15 de noviembre. También corearon “nadie nos paga, no somos terroristas” y “todos somos hijos de Dios”.
Detenciones de opositores en Cuba
Durante la concentración, denunciaron que más de 500 manifestantes de las protestas del pasado 11 de julio continúan tras las rejas en la isla.En los últimos días, se conoció que la justicia cubana impuso a Roberto Pérez Fonseca, de 38 años, la “sanción conjunta y única de cumplir de 10 años de prisión por los delitos de desacato, atentado, desorden público e instigación a delinquir".
Se trata de la mayor pena impuesta a un detenido relacionado con las protestas del 11 de julio del presente año en Cuba.
Caber recordar que, dichas protestas se realizaron en 50 ciudades de la isla al grito de “Libertad”; “Patria y Vida” y “Tenemos hambre”.
Las manifestaciones dejaron como resultado un muerto, decenas de heridos y 1,130 detenidos, según Cubalex. Más de 560 permanecen en prisión.Con la convocatoria del 15 de noviembre aumentan los temores de más represión. El gobierno cubano ha negado el permiso para celebrar esa marcha, que considera “ilícita”.
Además, que amenaza a los participantes con acusarlos de delitos penados con sanciones económicas y privación de libertad de tres meses a un año.De acuerdo a los organizadores, la marcha tiene como objetivo pedir respeto a los derechos humanos; y liberación de los presos políticos, entre otros temas.
