Esa es la Muralla China, toda una edificación arquitectónica de defensa, que se construyó para retrasar y cansar a los mongoles, querían protegerse de la invasión nómada.

Esta es la mayor obra de ingeniería que registra la historia y tunota.com recorrió la muralla, a lo largo de la línea rocosa que se observa hasta donde alcanza la vista.

Es un paseo que incluye caminata, subir escalinatas, penetrar en los pasillos y desde los torreones imaginar cómo el pueblo chino vigiló, alertó, para no permitir el ingreso de los enemigos.

La muralla encierra el sacrificio de casi un millón de esclavos, de hombres que trabajaron para colocar cada piedra, pero también representa el monumento más emblemático que es visitado por miles de personas a diario.

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Construída enmedio de valles y montañas la Muralla China es el símbolo de la defensa China desde hace dos mil años.

El recorrido

Un bus desde Pekín inicia el viaje que lleva una hora, para llegar hasta Badaling, uno de los puntos de acceso a la Muralla China.

Bastan cinco minutos para comenzar la caminata y llegar a la terminal para subir al teleférico que lleva a la cima para iniciar el recorrido.

Las escaleras son empinadas, pero la vista que ofrece es impresionante. Se ven las montañas, la imagen de una serpiente se dibuja a lo largo de la extensa línea de piedra, que de primera mano se observa.

Estamos a más de dos mil metros de altitud, un guía nos habla de la historia de China que se dividió en siete potencias y cómo fue desgarrada por las guerras.

Pero ese muro también representa la unión, marca la identidad de toda una nación y es una de las siete maravillas del mundo.

Lo cierto es que, la Muralla habla de periodos históricos y de dinastías, pero más de esos hombres que dieron su tiempo, su salud y su libertad para construir semejante obra.

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Por teleféricos se asciende a la cima de la montaña para iniciar el recorrido por la Muralla China.

Una maravilla

Más que la tremenda obra arquitectónica, la Muralla China, es una de las siete maravillas del mundo, en la que además de explorar a pie, se puede ir en bicicleta, tomar un vuelo en helicóptero o pasar una noche cerca; o si gusta, dormir en una atalaya.

La Muralla China encierra encanto, esplendor y grandiosidad. Venir a China y no visitar este monumento, es perderse una oportunidad única del encuentro con la historia y la naturaleza.

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Son miles de turistas chinos y extranjeros que a diario llegan para visitar la Muralla China

Son 8852 kilómetros los que ronda la Muralla China que comenzó a construirse en el año 445 a.C.

Según las estimaciones realizadas por la Oficina Municipal para asuntos Paisajísticos y Forestales de Pekín, la media de visitantes que tiene la Gran Muralla China, al año, es de 1934 millones de personas por año.

La Muralla China se ubica en el norte de China, limitando con el desierto de Gobi (Mongolia) y con Corea del Norte.

Recorre las regiones de Jilin, Hunan, Shandong, Sichuan, Henan, Gansu, Shanxi, Shaanxi, Hebei, Quinhai, Hubei, Liaoning, Xinjiang, Mongolia Interior, Ningxia, Pekín y Tianjin.

La dinastía Qing comenzó la construcción y la finalizó la dinastía Ming, a quien se le atribuye dicha construcción.

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