El papa León XIV fue recibido este sábado por una multitud de 700.000 personas durante una misa celebrada en la Plaza de la Concordia, en París, como parte de su visita a Francia.

El pontífice recorrió en papamóvil los Campos Elíseos, uno de los lugares más emblemáticos de la capital francesa, antes de llegar al punto donde se desarrolló la ceremonia religiosa.

Durante el recorrido de aproximadamente 2,5 kilómetros, miles de fieles esperaron su paso y algunos lograron acercarse para saludarlo. Uno de los momentos más destacados ocurrió cuando el papa se detuvo para saludar y besar a niños que le acercaban durante el trayecto.

La organización informó inicialmente que cerca de 600.000 personas se habían registrado para participar en la actividad, pero posteriormente actualizó la cifra a 700.000 asistentes.

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Una misa multitudinaria en el corazón de París

Los asistentes ocuparon un recorrido de unos tres kilómetros que incluyó la Plaza de la Concordia, los Campos Elíseos, la zona del Arco del Triunfo y la avenida que conduce hacia La Defensa.

Aunque miles de personas pudieron acompañar el recorrido del papa, solo un grupo reducido tuvo acceso cercano al altar instalado en la Plaza de la Concordia. El resto siguió la ceremonia mediante pantallas gigantes ubicadas en la zona.

La celebración superó la asistencia registrada durante una misa encabezada por el papa Benedicto XVI en 2008 en el mismo lugar, cuando participaron alrededor de 260.000 fieles.

León XIV llama a renovar la fe en Francia

Durante la homilía, León XIV pidió a los fieles franceses construir una sociedad renovada desde sus raíces cristianas y destacó la importancia de la fe, la paz y la unidad.

"Tienen sed de Dios, de vida, de verdad, de unidad, de paz, de comunión, de felicidad", expresó el pontífice durante su mensaje desde la Plaza de la Concordia.

El papa también habló sobre el vacío que algunas personas experimentan y señaló que muchas buscan llenarlo con nuevos placeres o bienes materiales.

Ante esto, propuso la fe como una forma de encontrar sentido y recordó que, según su mensaje, cada persona tiene un valor único.

"Para Él, ninguno de nosotros es un número en una identificación, ni un número de serie, sino una persona, una persona única e insustituible", afirmó.

Autoridades francesas participaron en la ceremonia

La misa contó con la presencia de representantes políticos franceses, entre ellos Brigitte Macron, esposa del presidente Emmanuel Macron; el primer ministro Sébastien Lecornu y otros funcionarios.

También asistieron figuras políticas de distintos sectores, incluyendo Marine Le Pen y Jordan Bardella, representantes de Agrupación Nacional, además de dirigentes de la Asamblea Nacional y el Senado francés.

Tras la ceremonia en París, León XIV continuará su visita en Lourdes, uno de los principales centros católicos de Francia, donde tiene previsto reunirse con personas vulnerables y víctimas de abusos.

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