Efraín Quesada Urrego, guardia del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec), murió este jueves después de sufrir un atentado cuando se dirigía a recibir turno en la Cárcel de Máxima Seguridad de Palogordo, en Girón, Santander, Colombia.

Quesada, de 54 años, llevaba más de una década vinculado a la institución. El ataque ocurrió hacia las 6:20 de la mañana, mientras el funcionario avanzaba en motocicleta por la vía que conduce al centro penitenciario.

Según la información preliminar, dos hombres que viajaban en otra motocicleta alcanzaron al guardia y le dispararon en varias oportunidades. Quesada recibió tres impactos, uno de ellos en el tórax.

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Habitantes del sector auxiliaron al funcionario y lo llevaron de urgencia a la Clínica Foscal, en Floridablanca. El personal médico lo sometió a una intervención quirúrgica, pero el guardia murió debido a la gravedad de las heridas.

Funcionarios habían denunciado amenazas

El crimen causó consternación entre los compañeros de Quesada, quienes aseguran que durante 2025 y 2026 denunciaron amenazas relacionadas con reclusos considerados de alta peligrosidad.

Los trabajadores también reportaron la circulación de panfletos intimidatorios durante los últimos meses.

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Óscar Robayo, representante de integrantes del sindicato del Inpec, cuestionó la respuesta institucional y afirmó que las autoridades conocían las alertas, pero no adoptaron medidas suficientes para impedir nuevos ataques.

La ubicación de la cárcel aumenta la preocupación entre los funcionarios. El penal se encuentra en una zona rural de Girón y los guardias deben recorrer diariamente una vía sin pavimentar durante aproximadamente 40 o 45 minutos para llegar a su lugar de trabajo.

Autoridades investigan posible participación de Los Costeños

Los investigadores analizan varias hipótesis para identificar a los responsables y establecer los motivos del crimen. Una de las líneas señala una posible relación con la banda Los Costeños, debido a que algunos de sus presuntos integrantes permanecen recluidos en el patio 10 de Palogordo.

Las autoridades todavía no confirman esa versión y mantienen abiertas las investigaciones.

Representantes de los organismos de seguridad convocaron un consejo extraordinario para evaluar medidas de protección dirigidas a los funcionarios del Inpec.

Los guardias reclaman mayor acompañamiento y aseguran que enfrentan una situación de vulnerabilidad. La muerte de Efraín Quesada aumentó el temor entre quienes trabajan en el centro penitenciario y reactivó las exigencias para reforzar la seguridad en los desplazamientos hacia el penal.

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