Especialistas e investigadores analizan el hallazgo de siete ballenas francas australes encontradas sin vida en las costas de Puerto Madryn y Península Valdés.
El fenómeno ha generado alarma entre la comunidad científica local e internacional debido a la rápida acumulación de ejemplares varados en menos de una semana.
El Programa de Monitoreo Sanitario de Ballena Franca Austral, liderado por expertos de la Universidad de California, Davis y del CONICET, encabeza las necropsias correspondientes.

Las autoridades advierten que la temporada ha presentado un comportamiento atípico al registrar bajas tanto en crías como en individuos jóvenes y adultos.
Los equipos multidisciplinarios tomaron muestras de contenido estomacal y tejidos para determinar las causas de los decesos en la provincia de Chubut.
Mientras se esperan los análisis de laboratorio, las autoridades han solicitado a la población no acercarse a los especímenes ni transitar con mascotas por las zonas afectadas.
Diferencias entre la mortandad de crías y adultos
Las primeras líneas de investigación sostienen que los fallecimientos de las crías responden a factores distintos frente al de los animales adultos.
En los muestreos previos realizados a los ballenatos se identificó la presencia de la bacteria Erysipelothrix rhusiopathiae, microorganismo vinculado a cuadros severos de septicemia y fallas multiorgánicas.
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Por el contrario, los ejemplares adultos varados recientemente presentaban un excelente estado corporal, abundante alimento en sus estómagos y ninguna lesión externa visible.
Esta diferencia anatómica llevó a los biólogos a separar el análisis clínico para evaluar fenómenos independientes dentro de la misma temporada.
Hipótesis de marea roja y presencia de biotoxinas
La principal sospecha sobre los adultos apunta a la ingesta de biotoxinas producidas por floraciones algales nocivas, fenómeno conocido popularmente como marea roja.
Durante esta época del año, las ballenas comienzan a alimentarse dentro del Golfo Nuevo antes de iniciar sus rutas migratorias hacia áreas más profundas.
Las muestras de tejidos y fluidos fueron enviadas al Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero para confirmar la presencia de dinoflagelados o diatomeas tóxicas.
Eventos similares se registraron en los años 2022 y 2024 en la misma región patagónica, afectando la salud de la fauna marina.

Monitoreo ambiental y protocolos de seguridad sanitaria
El gobierno provincial activó un operativo de monitoreo en los golfos Nuevo y San José que incluye mediciones en la calidad del agua y análisis en moluscos locales.
Las labores buscan determinar si variaciones meteorológicas, precipitaciones o cambios de temperatura inciden en la proliferación de estos microorganismos.
Los resultados definitivos de los laboratorios podrían demorar hasta mes y medio debido a los procesos químicos requeridos.
Entretanto, los organismos de protección ambiental mantienen vigilancia constante en la franja costera para retirar los restos bajo estrictos protocolos de bioseguridad.
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